David de Miranda, Premio Estoque de Plata ‘Antonio Ordóñez’ a la Mejor Faena de la Feria Taurina de Málaga
La Diputación Provincial de Málaga celebró con lleno absoluto la Gala de la Tauromaquia 2025, clausurada con la actuación de Estrella Morente
El Auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga se vistió de gala para acoger la tercera edición de la Gala de la Tauromaquia de Málaga 2025, un encuentro que congregó a las principales figuras del toreo y que colgó el cartel de “No hay localidades”. En un ambiente de emoción y reconocimiento, el torero David de Miranda fue distinguido con el Estoque de Plata ‘Antonio Ordóñez’ a la “Mejor Faena de la Feria Taurina de Málaga”.
Entre los premiados también destacaron nombres de primer nivel como Javier Conde, Morante de la Puebla, Pablo Aguado, Diego Urdiales y Diego Ventura, en una velada que sirvió además de antesala al 150º aniversario de la Plaza de Toros de La Malagueta, que se celebrará en 2026.
Visiblemente emocionado, David de Miranda expresó su gratitud al recibir el Estoque de Plata, un premio que calificó como “más que un galardón, un símbolo”. El torero onubense recordó su faena del 19 de agosto en La Malagueta, frente al toro Enamorado, como “una tarde grabada para siempre en el corazón. Málaga tiene algo distinto. Es una plaza que se clava en el alma, que exige y engrandece. Aquí el toreo se siente con el corazón, y por eso este premio tiene un valor especial”, afirmó el diestro, quien dedicó el reconocimiento a la afición malagueña, a su cuadrilla y a su familia. “Recibo este Estoque de Plata con humildad, ilusión y el compromiso de seguir honrando el toreo con la misma verdad y entrega con la que me vestí de luces aquella tarde de agosto. Porque, sin duda, todo empezó en La Malagueta”, concluyó.
Durante la gala, conducida por la Diputación de Málaga bajo la impecable dirección de Borja Ortiz se entregaron un total de catorce galardones que reconocieron la excelencia y la entrega de toreros, novilleros y profesionales del ámbito taurino. Un acto que desglosaron brillantemente los periodistas Noelia López y Germán Estela.
Javier Conde recibió el reconocimiento a su trayectoria profesional y artística, mientras que Diego Urdiales obtuvo el Trofeo ‘Paco Madrid’ a la mejor estocada y una mención especial al quite providencial realizado al banderillero Javier Gómez Pascual.
Morante de la Puebla fue distinguido con el Trofeo ‘Málaga Taurina’ al triunfador en las plazas de la provincia, y Pablo Aguado recibió el galardón al mejor toreo de capote, además del trofeo ‘Toros con la Luna -Hermanitas de los Pobres’- a la singularidad. Diego Ventura fue reconocido con el Trofeo ‘Francisco Mancebo’ al mejor rejoneador de la Feria Taurina de Málaga.
Completaron el palmarés Ignacio Garibay, Julio Méndez, Daniel Duarte, Juan Francisco Peña, Juan Contreras, Daniel Artazos y la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia, representada por su presidente, Antonio Bañuelos.
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, subrayó durante su intervención que “la fiesta nacional necesita referentes cercanos y accesibles”, agradeciendo la asistencia de los toreros y profesionales del mundo del toro. “Poder tocar a nuestros ídolos es de vital importancia para que la tauromaquia esté más viva que nunca”, afirmó Salado, quien destacó la “generosidad y la unión de todos los colectivos” que hacen posible la celebración de esta gala, con la que se cierra la temporada taurina en la provincia.
El presidente recordó que en 2025 se han celebrado “casi medio centenar de festejos taurinos en la provincia de Málaga”, con la reapertura de plazas como la de Fuengirola y el regreso de festejos populares en municipios como Arenas. “Seguiremos trabajando junto a los ayuntamientos y la Junta de Andalucía para que más municipios se sumen a la gran familia del toro en Málaga”, finalizó.
El acto contó con la presencia de numerosas autoridades, entre ellas el Secretario General de Interior de la Junta de Andalucía, David Gil, y concluyó con la actuación de la artista Estrella Morente, que puso el broche de oro a una noche de arte, emoción y tradición.
















































































































































































































































































































































































































































Ventura, que se encuentra inmerso en una de sus mejores temporadas, ha preparado con dedicación e ilusión esta fecha en la que todas las miradas se centrarán en él y, por supuesto, en los caballos que integran su cuadra. Una de esas jornadas de entrenamiento tuvo lugar en ‘La Dehesilla’, la finca donde pastan los toros de Pereda y allí se realizó esta entrevista de la que acompañamos vídeo y fotos.
La cita será el sábado 3 de septiembre, con toros de Los Espartales, Murteira Grave, María Guiomar, Victorino Martín, Ángel Sanchez y Veiga Texeira para Diego Ventura en solitario. Actuarán los forcados de Alcochete.
EL RETO
CÓMO LO AFRONTA
EL PÚBLICO


















































































































































Este es el orden de lidia de los toros de Los Espartales para esta tarde en la plaza de toros de Murcia. El cartel lo componen Andy Cartagena, Sergio Galán y Diego Ventura.

Toros reglamentariamente despuntados para rejones de Luis Terrón, sosos, sin raza y poco colaboradores con las monturas, excepto el tercero, que fue el mejor.
Dos toros reglamentariamente despuntados para rejones de Luis Terrón (1º y 5º), manejable el primero y de más a menos el otro; y seis en lidia ordinaria de Miranda y Moreno, aceptablemente presentados y muy descastados.
Al finalizar el paseíllo el rejoneador Diego Ventura recibió de manos del empresario Álvaro Polo y del alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, el premio «Iván Fandiño» como triunfador de la temporada pasada en la capital alcarreña.









Dos para rejones de Ruserfer, correctos de presencia y nobles, y cuatro de La Palmosilla en lidia ordinaria, desigualmente presentados y de juego variado.

Dos toros para rejones de María Guiomar Cortés de Moura (1º y 4º), mansurrones; y cuatro en lidia ordinaria del Puerto de San Lorenzo y Sánchez Arjona, bien presentados y de poco juego. Noble y apagado, el segundo, que acabó también rajándose; reservón y a la defensiva, el tercero; sin raza, el quinto; y más manejable, el sexto, aunque fue el tuerto en el país de los ciegos.


















Dos toros, despuntados para rejones, de Los Espartales (1º y 4º), de correcta presencia y bajos de raza; y, para lidia ordinaria, tres de Olga Jiménez, desiguales de cuajo, con aparato en las cabezas y de juego manejable, y uno de Parladé (3º), vareado y de escaso fondo.
















Lleno en la plaza para la tarde más importante de Diego Ventura y una tarde para la historia del rejoneo. La ovación de salida fue clamorosa y sacó Ventura a la veintena de caballos que trajo con el público en pie. 

























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Pero, con todo lo que supone la obtención de ese hasta ahora inédito trofeo, lo de menos puede que sean las marcas que Ventura sigue alcanzando en Las Ventas -la de hoy fue su décimo sexta salida a hombros en Madrid- y hasta las cinco orejas que paseó además del apéndice caudal, pues lo realmente memorable fue el pletórico nivel de toreo que alcanzó en sus tres faenas de este mano a mano.
La plaza entera se puso en pie ya cuando con el castaño «Nazarí» Ventura llevo cosidas al estribo las embestidas del primero durante una elipse que abarcó una vuelta y media al ruedo venteño, haciendo que el animal, descastado y falto de entrega, no tuviera más remedio que someterse a la enfibrada faena que le valió las dos primeras orejas.
Solo se hizo el silencio cuando tocaron a matar y el jinete de la Puebla llegó despacio hasta la cara del toro para acabar tumbándolo de un contundente rejonazo, adornándose en la agonía del ejemplar con el que iba a hacer historia una vez que el presidente, Gonzalo de la Villa, ante la insistente petición del público asomó por tres veces su pañuelo blanco por la balaustrada del palco.












Diego Ventura se sobrepuso a una tarde en la que los toros de San Pelayo, uno de los hierros de El Capea, no ayudaron a los rejoneadores. Ante el primero fue Ventura a lomos de Nazarí quien lo movió a dos pistas y cerrar con Remate y tres cortas. Oreja tras rejón entero. El tercero de la tarde fue un parado ante el que le tuvo que hacer todo y no le dio el movimiento necesario para lucir su cuadra. Fue silenciado tras fallar con los aceros. Los momentos más intensos de la tarde llegaron ante el quinto. Fue un toro que sin dar las embestidas necesarias para el disfrute del público, a Ventura le sirvió para lidiar y levantar a los tendidos con Nazarí y arriesgar y arrimarse con Bombón. Oreja tras estocada fulminante y ello suponía la decimoquinta Puerta Grande para Diego Ventura que volverá el próximo 9 de junio.
Leonardo Hernández se entregó con total disposición toda la tarde. Destacó en el segundo de la tarde con Sol a dos pistas y cierre con Xarope antes de pinchar y saludar ovación. El cuarto fue un manso que incluso saltó las tablas y que se lo puso difícil al rejoneador. Esa condición se lo puso complicado, a destacar el par a dos manos. Pegado a tablas, le dificultó la suerte suprema y fue silenciado. Faena meritoria al del sexto. Buscaba también tablas pero lo amarró en los medios para levantar con Xarope a parte del público. Pinchó en una primera ocasión pero el público pidió igualmente una oreja concedida.





















