La Firmeza de David de Miranda cobra premio
MADRID . LAS VENTAS
Decimoquinta de Feria de San Isidro.
Redacción Ángel Estevez:
El primero se llamaba «Cara fea», toro negro listón y chorreado en morcillo con el hierro de Alcurrucén, bajo de agujas y engatillado de pitones y al que se le veía la penca del rabo desde delante. Salió muy frío pero humilló en el capote de Fortes, si matador. Fue bien al caballo el toro y se agarró muy bien Antonio Muñoz. Se empleó el toro y blandeó a la salida del puyazo, midiéndose el castigo en la segunda vara. David De Miranda templó por gaoneras en su quite. En banderilleas no dió muchas dificultades aparentes el de Alcurrucén y brindó al respetable Fortes que comenzó genuflexo la faena en el tercio. Faena templada y de mucho asentamiento de Fortes ante un toro al que le faltó transmisión y entrega. Dejó una estocada tras un pinchazo y marró con el descabelló, echándose el toro.
También salió frío, como es habitual en este encaste, el segundo, «Heredado» de nombre, y que no se dejó torear de capa por David De Miranda. Buscó tablas tras varas, donde acudió bien, y quitó Víctor Hernández en su turno por gaoneras. Replicó David De Miranda por chicuelinas cerrando con una extensa larga. Y fue Víctor Hernández, invitado por David, a quitar con una tafallera, una larga y la brionesa de remate. Vino otra réplica de David De Miranda por gaoneras muy ceñidas. El público en pié. En banderillas el toro se prestó menos. Comenzó obra Miranda por estatuarios sacándose al toro hasta los medios. Buena serie la primera a diestras. En la siguiente serie de derechazos el toro se le coló de manera escalofriante y se la echó a la zurda logrando momentos de buen toreo. Faena maciza de David De Miranda que cerró por bernardinas muy ajustadas mientras sonaba el aviso. Dejó una buena estocada, algo trasera, que bastó.
El tercero se llamaba «Tonadillo», que se frenó en el capote de Víctor Hernández y luego arrastró los cuartos traseros en el recibo que siguió. Metió los riñones en el peto el toro de Alcurrucén, saliendo de naja en la segunda entrada siendo protestado por la falta de fuerzas. Quitó Fortes por chicuelinas. Tras banderillas comenzó faena Víctor Hernández con estatuarios. Templados derechazos ante un animal que no humilló y salía desentendido de los remates de los muletazos. Igual trato le dió Hernández por el pitón izquierdo y mismo comportamiento del toro de Alcurrucén. La faena no rompió. Dejó Víctor Hernández la espada en los rubios.
«Flauta» era el cuarto, colorado ojo de perdiz de pelo y tocado de pitones. Se estiró a la verónica Fortes embistiendo el toro con buen aire. Tafalleras de Fortes y buena pelea del de Alcurrucén, con un buen puyazo de Francisco de Borja. Tras el tercio de banderillas llegó el comienzo de obra de Fortes basada en la mano derecha por donde hubo series de mucho temple. Con empaque la serie al natural con un toro falto de chispa, aún teniendo nobleza. Dejó buenos pasajes Fortes pero la faena no rompió. Dejó una estocada muy baja al segundo intento, pinchando de nuevo hasta dejar la estocada.
El quinto, «Cuplitero» humilló en el recibo de capa de David De Miranda, y no hizo mala pelea en varas. Quitó Víctor Hernández en su turno con el toro bastante aplomado. Esperó en banderillas el toro arrancando fuerte en el cite. Víctor del Pozo se la jugó en los dos pares, saludando una merecida ovación. Doblones de David De Miranda y toreo genuflexo para aminorar el temperamento del toro. La primera serie fue de acoplamiento en la que hubo mucho temple. Otra de mano baja de David De Miranda con la diestra. A zurdas el toro se lo pensó mucho más y bajó su entrega. Volvió a la diestra y tragó parones el diestro en el arrimón final. Acero en mano, cerró por manoletinas con actitud muy firme. No ayudó nada el toro en la suerte de matar, dejando una estocada en lo alto al segundo intento. Sonó el aviso.
«Amoroso» era el sexto, un colorado muy serio y bien hecho de Alcurrucén, que también salió frío y enterándose, no dejándose torear de capa por parte de Víctor Hernández. Música de estribo en el tercio de picar y toro muy despierto en banderillas, sin humillar y con la gaita arriba. Tras el inicio poderoso de Víctor Hernández, llegó una buena serie de derechazos seguida de otra con mucha enjundia. La tercera, algo más sucia, bajó el listón del trasteo. Se la echó a la izquierda y se colocó muy bien colocado para tratar de ligar los pases, pero el toro no colaboró con la repetición si no que ofreció dudas y miradas. Muy firme Víctor Hernández con un animal al que le faltó entrega. Sonó el aviso antes de entrar a matar, cerrando faena con una serie al natural. Dejó una estocada arriba algo tendida. Tuvo que descansar después del segundo aviso.
FICHA DEL FESTEJO
Domingo, 24 de mayo de 2026. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Feria de San Isidro, decimoquinta de abono. Corrida de toros. No hay billetes.
Toros de Alcurrucén, en tipo y con cuajo. De gran celo y calidad el aplomado primero; enclasado y con entrega el segundo; dormilón y sin raza el anodino tercero; enclasado y con entrega el buen cuarto; de calidad y raza justa el quinto; informal con fondo el sexto.
Fortes, de rioja y oro: silencio tras aviso y silencio tras aviso.
David de Miranda, de blanco y plata: oreja tras aviso y ovación tras aviso.
Víctor Hernández, de grosella y oro: silencio y silencio tras dos avisos.
Cuadrillas: Saludaron Víctor Del Pozo tras banderillear al quinto y Yelco Álvarez tras hacer lo propio con el sexto.



















































































































































































































































































Toros de Alcurrucén, bien presentados, ásperos y complicados en conjunto, sobre todo primero, quinto y sexto. El tercero , por su parte, se paró y se negaron. Los más toreables, en cambio, fueron segundo y cuarto, aun sin ser tampoco nada del otro mundo.















Hubo, pues, más toros que toreros en este clásico festejo que, en otro tiempo, se consideraba el de mayor categoría de la temporada madrileña y que por ello contaba siempre con la presidencia del Jefe de Estado.
Si con tantas y tan claras posibilidades de triunfo solo Ginés Marín, el más joven de la terna, consiguió cortar una oreja, de escaso peso específico, se debió a que tanto él como sus compañeros no aplicaron la mejor fórmula, la de la entrega y el toreo de mando con los vuelos de la muleta, para que fluyeran esas embestidas largas y entregadas que marcaron los ejemplares de Alcurrucén.
Al joven Marín le cupo en suerte un lote de triunfo grande, o al menos de mayor repercusión que esa oreja «de beneficencia» que le pidió un público tan amable como es costumbre en este tipo de corridas.
El primero de la tarde, de Victoriano del Río andaba justo de fuerzas. Bonito duelo de quites, Ginés Marín por gaoneras y le respondió El Juli por chicuelinas. A pesar del poco fuelle, el madrileño dejó naturales destacables pero sin posibilidad de ligar. Recibió palmas tras pinchazo y entera. El tercero salió con genio, con carácter, encastado y ahí tenía un torero para templar. El inicio de faena obligándole por bajo fue explosivo. Las tandas ligadas se repetían por ambos pitones con un mando total. Cambios de mano y toreo en redondo, los tendidos en pie. Había que rematar las dos orejas pero la espada solamente entró hasta la mitad y tras el certero descabello recibió una oreja. Frente el quinto quedó inédito tras lesionarse el de Domingo Hernández al inicio de muleta. Antes había saludado José María Soler en banderillas.
Ante el segundo de Alcurrucén lo puso todo Ginés Marín. Comienzo por alto y le costaba al astado la segunda mitad del muletazo. Firmeza a pies juntos pero se acabó pronto y pinchó. Su segundo rival, de Domingo Hernández salió reservón y no quería lucha en el caballo. Embestida arisca levantando la cara con peligro y en una de esas le pegó una tremenda paliza en el suelo, por milagro, sin consecuencias. Valor y jugándosela el extremeño toda la tarde. Saludó ovación. El que cerró plaza de Victoriano del Río tampoco se lo puso fácil. Una de las ovaciones de la tarde se la llevó el picador Agustín Navarro. Ya en la muleta le permitió los primeros compases pero pronto acortó el recorrido y a la defensiva.

Abrió el festejo Curro Díaz. Doblones en el inicio de muleta y pinceladas de su torería ante un desagradecido de Alcurrucén de corto recorrido que salía desentendido de cada muletazo. Lo derribó el astado con los cuartos traseros y lo levantó del suelo dándole una fea voltereta. Se levantó el de Linares para robarle los últimos pases y saludó ovación tras entera desprendida. Ante el cuarto no tuvo opción.
Joselito Adame lidió en segundo lugar el mejor toro de la corrida. El inicio por firmes estatuarios y los remates por bajo fueron intensos. Ligó dos tandas por el derecho con el astado embistiendo por abajo con largura y sin quitarle la muleta de la cara. La faena fue a menos y cerró por manoletinas. Mató de entera y saludó ovación. La faena del quinto fue al revés, de menos a más. Apostó Adame por un manso que buscaba escapatoria y con garra y tesón le sacó lo que no tenía para levantar a parte de los tendidos. Tras una entera, cortó una oreja.
Juan del Álamo poco pudo hacer ante el tercero de la tarde. El sexto tuvo mayor movilidad por el pitón derecho en los inicio de muleta lo que aprovechó el salmantino para templarlo con gusto. Pronto soseó y de nuevo fue silenciado. 

