México reabre sus puertas con Morante de la Puebla como plato fuerte.
El torero de La Puebla del Río, actuará el domingo 12 de diciembre en la denominada Corrida Guadalupana oficiando de testigo en la alternativa del mexicano Diego San Román.
La reapertura de la Monumental Plaza México ha programado un serial con seis festejos, compuestos por dos corridas de toros, una de rejones y tres novilladas.
La empresa hizo oficial ayer jueves los carteles que se llevarán a cabo entre los días el 30 de octubre y el 12 de diciembre, y que contará con un aforo permitido del 75%, además de informar del uso obligatorio en todo momento de mascarillas para los espectadores.
Morante de la Puebla, es el eje principal esta temporada, donde hará el paseillo el 12 de diciembre en la denominada Corrida Guadalupana, festejo en el que Diego San Román tomará la alternativa, junto al extremeño Antonio Ferra y Diego Silveti.
En el apartado novilleril, se presentarán en la México, Alejandro Adame, Julián Garibay y José Antonio Ortega.
Los carteles han quedado de la siguiente manera:
Sábado, 30 de octubre. 6 toros de las ganaderías de Rancho Seco, José María Arturo Huerta, Jaral de Peñas, Pozo Hondo, Los Encinos y La Joya para los toreros El Zapata, Calita, Juan Pablo Sánchez, Sergio Flores, Luis David y Leo Valadez.
Domingo, 14 de noviembre. Novillos de Jaral de Peñas para Miguel Aguilar, Eduardo Neyra y Alejandro Adame.
Domingo 21. Novillos de Marrón para Héctor Gutiérrez, Sebastián Ibelles y Julián Garibay.
Domingo 28. Toros de Julio Delgado y La Estancia para Andy Cartagena y Emiliano Gamero. Actuarán los forcados de México.
Domingo, 5 de diciembre. Novillos de Caparica para José Manuel Arellano, Juan Pedro Llaguno y José Alberto Ortega.
Domingo 12. Toros de Fernando de la Mora y Bernaldo de Quirós para Antonio Ferrera, Morante de la Puebla, Diego Silveti y Diego San Román, que tomará la alternativa.
Los boletos se podrán adquirir conforme a lo siguiente:
- La preventa para estos eventos se llevará acabo a partir del 8 de octubre y hasta 7 días previos a la celebración de cada evento y solo podrás adquirir el número de boletos que cubra tu apartado.
- Deberás acudir a las taquillas de LA MÉXICO en un horario de 9:30 a 14:00 horas y de 15:30 a 19:00 horas de lunes a domingo y presentar el tarjetón de Derecho de Apartado de la “Temporada Grande 2019-2020”.
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Seis toros de Torrestrella, desiguales de volumen y cuajo, aunque seriamente armados. También dispares en cuanto a juego, destacó por su movilidad y entrega el lote de Luis David, con petición de vuelta al ruedo incluida para el tercero, mientras que entre el resto dominó la falta de raza.

Seis toros de La Palmosilla (el 3º como sobrero, tras devolverse un titular que se partió un pitón) que, con el denominador común de la movilidad, conformaron la típica corrida de tres y tres: los tres de menos peso y mejores hechuras (1º, 2º y 4º) dieron buen juego, con un cuarto especialmente bravo y enclasado; los tres de más volumen y más destartalados, incluido el sobrero, no tuvieron raza ni entrega, con un sexto que además desarrolló sentido.


Seis toros de Alcurrucén, serios y bien presentados salvo el voluminoso y basto sexto. Medidos de raza o fuerzas, dieron un juego aunque manejable. Del conjunto, destacó la clase que sacó el segundo antes y después de rajarse.







Empezó interesante la tarde con Talavante yéndose a la puerta de chiqueros para recibir al primero de la tarde solventando bien la portagayola. Juan José Trujillo se tropezó en la lidia y el astado lo levantó del suelo recibiendo un tremendo golpe. No hubo toro, no tuvo ni un pase y abrevió Talavante matando de pinchazo y media. El cuarto demostró de salida poca casta. Lo más intenso de la faena vino de la mano de Trujillo en el tercer par de banderillas. Quedó inédito de nuevo Talavante ante el soso y flojo cuarto ante el que falló con los aceros.
fue silenciado tras entera y numerosos descabellos. El quinto titular fue devuelto y salió un sobrero de Conde de Mayalde. Se vino arriba en el caballo y se arrancaba de lejos a la muleta de Lorenzo. No acabó de cuajar la faena y no acabaron de entenderse toro y torero y a pesar de los esfuerzos del toledano no hubo conexión con los tendidos. Desacertado con el descabello. 








«Ombú», como se llamaba el ejemplar de Juan Pedro, lució su llamativo pelo jabonero, casi albahío de tan clara tonalidad, y las más finas y mejores hechuras de una corrida de excesivo volumen que, probablemente por eso, se desfondó pronto durante la lidia.
No faltó entrega, pues, pero sí temple en los muletazos del mexicano, sin que ello fuera óbice para que el público se calentara con la emoción del conjunto y le pidiera finalmente, tras verle como se volcó en la estocada, esa oreja que supo a poco.
El resto del voluminoso encierro de Juan Pedro Domecq adoleció de raza y de fondo, por manejables que resultaran algunos toros. El veterano Finito de Córdoba dejó ver, sin que apenas se le valorara, ese reposo natural que da la maestría y la limpia sencillez del toreo más clásico y de buen trazo, ante un lote que redujo la emoción a la nada.