Vuelta al ruedo de Luís Gerpe con un encastado toro de Saltillo en Madrid
Corrida de Saltillo interesante en la que solo estuvo a la altura un entregado Luis Gerpe que pudo tocar pelo.
Abrió plaza un bonito y cuajado toro de Saltillo que correspondió a Cristóbal Reyes . Presidiario II fue el toro de la confirmación de alternativa al cual se fue a recibir a porta gayola el torero jerezano. El toro no hizo caso al matador y acudió a las tablas y allí lo recibió a la verónica Reyes tras irse en su busca. Tras la ceremonia de alternativa la faena comenzó en la que poco a poco se fue acoplando el torero con su oponente y fue ya mediada la faena cuando los muletazos por la diestra fueron ligados y rotundos. La faena volvió a perder intensidad y con los aceros no estuvo todo lo acertado que el hubiera querido y fue silenciado tras dos avisos.
Con el que cerró plaza estuvo voluntarioso el jerezano al que se le atasco la espada y volvió a ser silenciado tras dos avisos.
El segundo toro correspondió Javier Castaño, un toro muy en Santa Coloma de buenas hechuras y con plaza. Tras la ceremonia de devolución de trastos tras la alternativa comenzó una faena el salmantino en la que se dobló por bajo de inicio obligando la embestida del toro de Saltillo. En la segunda tanda los muletazos con la diestra fueron ligados pero se le protestó la colocación a Castaño desde un sector de la plaza. Finalizó faena toreando a dos manos pero no llego la faena a los tendidos. Mató de media estocada y fue silenciado tras ovacionar el público al toro en el arrastre.
El cuarto de la tarde fue un toro muy en la rama Saltillo, con las puntas de los pitones tocadas hacia arriba con el Javier Castaño lo intento pero fue imposible ya que el toro se quedó muy corto en su embestida. Abrevió el salmantino que dejó dos pinchazos y una media que le permitió descabellar . Varios fueron los intentos de descabellos y en uno de ellos el toro dio un pitonazo al matador en la parte alta de la pierna de la que he quejó el mayor de los Castaño . Tras doblar el toro acudió a la enfermería. Silencio .
Luis Gerpe mató en primer lugar un cárdeno de sería lámina que fue aplaudido de salida. Lo pico mal Antonio Peralta que fue muy protestado por el tendido siete. La faena estuvo marcada por la fiereza del toro, la buena actitud del torero de Seseña hizo qu la embestida del toro fuera mejorando llevando muy tapada la cara del toro de Saltillo. Se tiró a matar con todo y le puso los pitones el toro en el pecho . Dejo una estocada delantera casi entera que le obligó a volver a tirarse a matar dejando una estocada perfecta tras sonar dos avisos por los fallos con la puntilla. Silencio.
El quinto fue otro toro asaltillado el que ya en banderillas apretó a los banderilleros poniendo en aprietos a Joao Pedro al que hizo hilo y se salvó de milagro de la cornada. En la muleta Luis Gerpe se dobló con el fiero toro que cada vez desarrollo mayor peligro. Por el pitón izquierdo sorprendió al matador cogiéndolo de fea manera dándole un golpe en el suelo que lo dejo mareado. Tras reponerse volvió a la cara del toro y le dio dos tandas de mucha exposición que llegaron a los tendidos . Se tiró a matar con todo dejando una estocada delantera . El toro vendió cara su muerte apretando hasta en dos ocasiones al banderillero antes de doblar. La petición fue alta pero no sé concedió la oreja y todo quedó en vuelta al ruedo.
FOTOS: Pablo Ramos
Ficha del Festejo.
Plaza de Toros de Las Ventas 10353 espectadores .
Corrida de toros de Saltillo de buena presentación en la destacó el encastado quinto.
Javier Castaño. (Blanco y oro. ) silencio en ambos
Luis Gerpe (verde y oro) leves palmas y vuelta al ruedo tras petición
Cristóbal Reyes. ( Teja y oro) Silencio tras dos avisos y silencio tras dos avisos.
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Seis toros de José Escolar, de desiguales hechuras y volúmenes y de juego también dispar: complicados y orientados primero y quinto, descastado el cuarto y nobles y manejables los otros tres, con muchas opciones de triunfo.

Pero en el último tercio estuvo muy desconfiado el castellanoleonés con un toro que no admitía dudas, con ese peligro sordo que apenas trasciende, un animal tardo en sus «dormiditas» y cortas acometidas, con la cara natural y reponiendo. Castaño no pasó de las probaturas, despegado, sin acabar de someterlo ni de verlo claro en ningún momento.
sonar estribos y queriéndose quitar el palo en los dos encuentros que mantuvo. En la muleta le faltó raza para perseguir los engaños con codicia y finales en sus cada vez más cortas y defensivas acometidas. El aragonés anduvo digno aunque sin resolver prácticamente nada en lo artístico.

Por su voluminoso trapío, la seriedad de sus cornamentas y su reacia condición, la mayoría los «albaserradas» abulenses plantearon distintas dificultades a sus lidiadores, por mucho que el primero, paradójicamente, acabará entrando en los balances finales como uno de los mejores toros de la feria.
A ese del triunfo lo toreó el extremeño con la misma plomada e idéntica seguridad que al quinto, evitando de tal forma que ambos acabaran desarrollando los problemas que apuntaron, uno intentando puntear los engaños con un punto de genio y el otro moviéndose con un peligro sordo y, por momentos, violento.
Le cortó la oreja, de ley, a ese primero de su lote, y se la pudo también cortar al quinto, al que igualmente acabó toreando por derecho a base de aguantar con sereno valor sus inciertas arrancadas. Pero, con el toro esperándole con la cara muy alta, perdió la puerta grande, que se le cerró con media docena de pinchazos.
Castaño, que había estado desconfiado ante la bruta movilidad del alto y cornalón ejemplar, fue volteado aparatosamente cuando el de Escolar le impidió cruzar el pitón al ejecutar el volapié, para después voltearle y aún prenderle en la caída, momento en que le infirió la grave cornada en el vientre.
Por su parte, los dos toros de Gonzalo Caballero, que conformaron, extrañamente, el lote de más volumen y aparatoso trapío de la corrida, acabaron rajados tras defenderse con visible descastamiento de los, por lógica, breves intentos de lucimiento del joven diestro madrileño.
Según el parte médico, Castaño fue intervenido en la enfermería de «una herida de aproximadamente 20 centímetros en fosa ilíaca derecha que afecta piel, y de otros 5 centímetros en profundidad, con afectación de oblicua mayor y menor, con atrición muscular, estando el músculo transverso íntegro y sin penetrar en cavidad abdominal. Pronóstico grave».




