El torero Andrés Vázquez enriquece los fondos del Museo Taurino con la donación de un retrato de su persona, obra del pintor José Ángel Nava

El torero Andrés Vázquez enriquece los fondos del Museo Taurino con la donación de un retrato de su persona, obra del pintor José Ángel Nava

El acto estuvo presidido por el concejal de Turismo, Fernando Castaño, quien recibió la obra de manos del protagonista.

 Andrés Vázquez, fiel interprete de la sobriedad y pureza de la llamada escuela castellana, es una de las grandes figuras de las pasadas décadas de los 60 y 70.

 El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Salamanca, Fernando Castaño, acompañado de Luciano Sánchez, presidente de la Federación de Peñas Taurinas de Salamanca y Provincia ‘Helmántica’, ha recibido de manos del torero Andrés Vázquez un cuadro firmado por el pintor salmantino José Ángel Nava. La obra, un retrato de estilo realista tomado de una fotografía del diestro en su época activa, quien posa en actitud reflexiva y vestido de luces, pasará a formar parte de los fondos del Museo Taurino de Salamanca ‘Primitivo Sánchez Laso’

Andrés Vázquez, una de las principales figuras del toreo de las pasadas décadas de los 60 y 70, decidió donar la obra al Museo Taurino de Salamanca, “por lo importante que ha sido esta tierra para mí, donde me hice torero, cuento con tantos amigos y he disfrutado plenamente. No quería que transcurriese más tiempo sin que este Museo tuviera algún recuerdo mío”.

Andrés Luis Mazariegos Vázquez, nacido en Villalpando (Zamora) el 25 de julio de 1932, tras duros años de curtirse en las capeas alcanza éxitos de novillero que le facilitan la alternativa en la feria madrileña de San Isidro de 1962, de manos de Gregorio Sánchez y con Juan García ‘Mondeño’, de testigo, con toros de Benítez Cubero. El nuevo matador sale en hombros, convirtiéndose sus éxitos en habituales en la siempre seria y rigurosa plaza de Las Ventas, siendo posteriormente el artífice para encumbrar a una ganadería entonces desconocida, la de Victorino Martín, con la que lograría memorables triunfos.

Fiel ejemplo de la pureza y sobriedad de la llamada escuela castellana, Andrés Vázquez, ha sido uno de los más importantes diestros de las pasadas décadas de los 60 y 70, quedando escrito su nombre con la categoría de maestro.