Buena tarde de Manuel Diosleguarde donde consiguió una oreja a cada uno de sus oponentes. Fernando Plaza arrancó una oreja del quinto y Alejandro Gardel perdió las orejas por fallo con la espada. 

JIMÉNEZ SAENZ DE MIERA | Alejandro Gardel – Fernando Plaza – Manuel Diosleguarde


Plaza de toros de Guadarrama, 4 de Octubre de 2019. Segundo festejo de Feria. Tres cuartos de plaza en tarde agradable. Seis novillos de Jiménez Saenz de Miera desigual, justos de presentación y faltos de raza en general.

Alejandro Gardel (silencio y ovación)

Fernando Plaza (ovación y oreja)

Manuel Diosleguarde (oreja y oreja )


Se esperaba con gran expectación la novillada con el hierro serrano de Jiménez Saenz de Miera. Todo era un runrun en torno a la novillada ya que era la primera que lidiaba con picadores. Resultó ser en su conjunto faltos de raza, así como justos de fuerzas en líneas generales. 

A pesar de ello Alejandro Gardel, despachó un primer novillo con muy buen aire toreando con el capote de forma muy templada hasta llegar a los medios. El animal manifestaba signos de falta de fuerzas, pero Gardel inteligente, supo pulsearlo bien, a su altura sin atosigar al animal. Estuvo correcto pero sin llegar a mayores la faena, por la falta de transmisión del animal. Mató de estocada entera y recibió una ovación.

Con el cuarto de la tarde, novillo que se tapaba por la cara, salió un tanto frío, sin llegar a entregarse en los vuelos del capote de Alejandro. Banderilleó de forma magistral Raúl Cervantes obligando saludar montera en mano. El novillo a pesar de falta de fuerza y manifestar punto de mansedumbre, tenía un fondo de nobleza, lo cual Alejandro logró aprovechar en una faena muy torera, llena de detalles con bellos pases de pecho. Faena de paciencia, de ir haciendo al toro poco a poco hasta conseguir meterlo en los vuelos de la muleta. Con el público entregado falló con la espada y perdio un triunfo importante en Guadarrama.

Fernando Plaza, con el primero novillo de su lote, animal bien presentado, fuerte y con kilos, salió un tanto abanto. Con el capote estuvo muy templado, manejando los vuelos. El novillo resultó ser un animal tan soso, le faltó empuje y sobre todo transmisión, donde fué practicamente imposible obtener triunfo alguno. A pesar de ello Fernando demostro las grandes cualidades que tiene como torero, con un concepto muy puro y basado en la verticalidad y en la economía de movimientos. Fué silenciada la labor del torero.

Con el segundo de su lote, animal feote de hechuras, Plaza pudó tener un percance serió al ser arrollado cuando toreaba con el capote. Con la muleta, todo fué a base de consentir al animal, sin apretarle. Con muletazos muy templados, supó manejar los tiempos y pausas que necesitaba el novillo hasta conseguir sacar agua de un pozo casi seco. Mató de estocada y fué concedida oreja al tesón del torero.

Manuel Diosleguarde, enlotó un primer animal frío de salida, típico del encaste Nuñez, sin llegar a definirse. Con el caballo, el animal empujó con fijeza. Comenzó la faena por abajo y remató con un precioso cambio de mano muy empapado el animal y de principio a fin. Los mejores pasajes de la faena los cuajo con la mano izquierda, sacando muletazos muy largos, templados y manejando a la perfección las alturas que pedía el animal. Toreo muy encajado a un toro que le faltó finales en cada muletazo. Bien Manuel con la espada donde consiguió estocada y cortó una oreja.

Con el segundo de su lote, Diosleguarde, cuajó una faena a base de paciencia, de dar tiempo al animal. En todo momentó fué conocedor el torero de que no podía «apretar» a un novillo que andaba justo de raza, por lo que trazó faena a base de darle tandas justas y precisas. En los finales de faena, fué donde consiguió los muletazos más profundos por abajo al novillo, lo cual el público lo captó rapidamente. Mató de media estocada certera y cortó una oreja.

NOTA: Se desmonteró Raúl Cervantes en el cuarto novillo tras dos grandes pares de banderillas.

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