Una corrida mansa y muy deslucida en conjunto del hierro salmantino de Valdefresno dio hoy al traste con la cuarta corrida de la Feria de los Remedios de Colmenar Viejo (Madrid), en la que el banderillero Javier Valdeoro cayó lesionado de consideración tras una fuerte voltereta.

No empezó nada bien la tarde (ni acabó) primero porque el toro que abrió plaza, manso hasta decir basta, se emplazó en la querencia y no hubo forma de sacarlo de allí; pero lo peor de todo fue la fea cogida que sufrió Javier Valdeoro tras clavar el primer par. El toro le apretó y le echó mano, volteándole de forma muy violenta y pegándole después en el suelo una auténtica paliza.

Rápidamente fue llevado a la enfermería donde le apreciaron una lesión importante en la zona del pubis, con posible afectación del nervio ciático. La gente quedó fría, más todavía cuando a Ferrera no tuvo otra que abreviar ante la imposibilidad de pegar un solo muletazo al manso “valdefresno”. Silencio en filas.

El cuarto, manso también, sin embargo, regaló algunas embestidas que Ferrera aprovechó para torearlo con su persona estilo de encaje, mentón hundido y acompasando con la cintura. No fue faena compacta, pues el toro enseguida dijo nones, pero, al menos, dejó en la retina algo de toreo elegante y templado. Pudo haber tocado pelo, pero su mala espada lo dejó todo en una ovación con saludos.

Perera se estrelló de bruces con un segundo de corrida descastado y remiso a cualquier afrenta que le propuso el extremeño, que, pese a intentarlo de todas las formas posibles, tuvo que desistir, siendo silenciado al finalizar su labor.

Y para ahondar aún más en su mala suerte, el quinto fue otro toro imposible para el lucimiento. Un mulo al que Perera no pudo pegar ni un solo muletazo en condiciones, y eso que lo intentó, de ahí que no se entienda que cierto sector del público pitara al torero de la Puebla de Prior al finalizar la lidia.

Juan del Álamo dejó detalles de temple y buen gusto ante el noblote tercero, un toro en el límite de todo pero que dejó estar al salmantino, que a buen seguro hubiera logrado una oreja de haber manejado la espada con más acierto.

El sexto se rajó a las primeras de cambio, y aquí todo intento del joven espada de Ciudad Rodrigo quedó en agua de borrajas.

FICHA DEL FESTEJO.- Toros de Valdefresno, de serias y desiguales hechuras, mansos y muy deslucidos, con algunos ejemplares rajados casi de salida, como primero y sexto, y otros muy aplomados y sin ningún fondo, como segundo y quinto. Tercero y cuarto se dejaron algo más, aunque yendo también a menos durante su lidia.

  • Antonio Ferrera, de verde turquesa y oro, y que sustituía a Sebastián Castella: estocada (silencio); y dos pinchazos y estocada (ovación tras aviso).
  • Miguel Ángel Perera, de purísima y oro: pinchazo y media desprendida (silencio); y dos pinchazos y estocada corta (leves pitos).
  • Juan del Álamo, de verde botella y oro: dos pinchazos y estocada (ovación tras aviso) y estocada ligeramente tendida y trasera (silencio).

En cuadrillas, Javier Ambel saludó tras banderillear al cuarto.

En la enfermería fue asistido el banderillero Javier Valdeoro de: “contusión en la pala ilíaca derecha y en la articulación sacro-ilíaca, con probable lesión del nervio ciático mayor. Pronóstico reservado. Trasladado al Hospital de La Paz. Firma el parte, el doctor Enrique Crespo”.

La plaza registró alrededor de media entrada en los tendidos.

AGENCIA EFE //// FOTO @COSOCOLMENAR

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