in memoriam

borja jimenez

La presentación de la corrida “In Memoriam” de Borja Jiménez se celebrará el 23 de febrero en la casa de Sánchez Mejías

La histórica casa de Ignacio Sánchez Mejías en Pino Montano, enclave fundamental en la vida cultural y taurina de Sevilla, acogerá finalmente el próximo 23 de febrero la presentación oficial de la corrida “In Memoriam” que Borja Jiménez protagonizará en solitario el 7 de junio en la plaza de toros de Las Ventas. El acto, inicialmente previsto para el 12 de febrero, ve modificada su fecha por motivos de agenda, manteniéndose intacto su contenido y significado.

La presentación del festejo tendrá lugar en este espacio cargado de memoria, residencia durante décadas de la familia Sánchez Mejías y escenario de una intensa vida social y artística que marcó a la Generación del 27. La finca fue propiedad primero de Rafael “El Gallo”, después de su hermano José —donde entrenó soñando con ser torero— y, finalmente, de Ignacio Sánchez Mejías, quien la convirtió en un auténtico foco cultural.

El acto será presentado por Antonio García Barbeito y contará con la presencia de Borja Jiménez, Don Rafael García Garrido, director general de Plaza 1 y la familia Sánchez Mejías.

La presentación de la corrida “In Memoriam” de Borja Jiménez se celebrará el 23 de febrero en la casa de Sánchez Mejías Leer más »

image

Seis toros, un torero, un legado: Borja Jiménez y el homenaje a Sánchez Mejías en la corrida In Memoriam

Rafael García Garrido avanzó en ABC este jueves que el festejo en el que Borja Jiménez se encerrará será en homenaje al genial y polifacético torero

 

92 años después de su muerte, el legado taurino y literario de Ignacio Sánchez Mejías tendrá su homenaje en la plaza de toros de Las Ventas con la corrida In Memoriam 2025, un festejo en el que Borja Jiménez cumplimentará la gesta de encerrarse con seis toros en homenaje a un genio sevillano que supo poner al toreo a la altura de los más grandes literatos de la época.

Así, tal y como avanzó Rafael García Garrido en ABC este jueves, Las Ventas este año la corrida homenajeará a una figura legendaria que supo unir el toreo con la grandeza de la literatura española.

Sánchez Mejías, nacido en Sevilla en 1891, fue mucho más que un torero. Su vida, apasionada y múltiple, lo llevó a ser dramaturgo, escritor, presidente del Real Betis Balompié y mecenas de la generación de intelectuales que daría forma a la célebre Generación del 27.

Fue él quien impulsó y patrocinó en 1927 el homenaje a Luis de Góngora en el Ateneo de Sevilla, acto fundacional de aquel grupo de poetas y artistas que, como Federico García Lorca, Rafael Alberti o Jorge Guillén, marcarían el rumbo de la literatura española del siglo XX. Su casa y su finca fueron refugios de creatividad, tertulia y fraternidad artística, y sin su impulso, muchos de los hitos de aquella generación no habrían existido como los conocemos hoy. Y Madrid y uno de los toreros que han marcado la historia reciente de esta plaza le debían ese homenaje.

La figura de Sánchez Mejías trasciende su propia época porque fue el puente entre dos mundos aparentemente distantes: el del toro y la poesía. Su muerte, en agosto de 1934, tras una cogida en la plaza de Manzanares, dejó un vacío profundo que Federico García Lorca inmortalizó en el poema Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, considerada una de las elegías más hermosas de la lengua castellana. Ese lamento poético, nacido del dolor y la belleza, ha hecho que la memoria de Sánchez Mejías siga viva en la historia literaria tanto como en la taurina.

En un contexto cultural marcado por debates y controversias, el homenaje que Las Ventas dedica este año a Sánchez Mejías cobra un significado aún más profundo. Frente a la amenaza de omisión, la plaza de Madrid erige ahora un tributo que reconoce el papel de quien fue el alma que unió el toreo con los grandes literatos de su época.

Así, el festejo In Memoriam se presenta no solo como una corrida excepcional por el gesto del diestro sevillano, sino como un verdadero homenaje a la vida y al legado de Ignacio Sánchez Mejías, un hombre cuyo nombre está inscrito tanto en el arte de la lidia como en la historia de la literatura española.

Seis toros, un torero, un legado: Borja Jiménez y el homenaje a Sánchez Mejías en la corrida In Memoriam Leer más »

WhatsApp Image 2025 06 16 at 00.26.54

«Milhijas» y Borja Jiménez engrandecen la leyenda de Victorino Martín.

MADRID . LAS VENTAS.

 

Redacción Ángel Estévez.

«Milhijas» y Borja Jiménez engrandecen la leyenda de Victorino Martín.

 

Apoteosis de Borja Jiménez con el grandioso sexto, «Milhijas» al que se le dió la vuelta al ruedo. Tarde de entrega de Emilio de Justo que tocó pelo en el quinto tras una gran estocada que ya solo la valía. Paco Ureña cuajó excelentes naturales en el primero pero la espada le restó premio. Dispar y encastada corrida de Victorino Martín que no defraudó. Borja Jiménez y Victorino Martin salieron a hombros.

 

 

Abrió la corrida homenaje a Victorino Martín Andrés «Portero» número 4, de pelo cárdeno oscuro y con 528 kilos, nacido en enero del 20,, que saltó al ruedo tras el minuto de silencio en recuerdo del ganadero de Galapagar. Salió el toro al paso, midiendo y escarbando, sin llegar a los burladeros. Se quedó corto y se le frenó a Paco Ureña en el recibo capotero. Empujó con fijeza en el primer puyazo al que acudió al relance , y le midió Juan Melgar en la segunda vara. Perdió las manos en banderillas y se mostró gazapón, sin mostrar largo viaje. Brindó el torero murciano al ganadero Victorino Martín García y comenzó la faena al hilo de las tablas alargado el viaje lo máximo posible. Tuvo nobleza el gris pidiendo ir tapado y en línea recta, ya que si perdía el trapo enseguida buscaba las zapatillas. Todo esto en tres tandas de derechazos. Rompió la faena al natural con tres soberbios por parte de Paco Ureña. En la siguiente hubo uno profundo. Quiso relajarse el torero pero el animal le pidió mando en la tercera serie, donde bajó el tono de la obra. En una cuarta serie al natural por la derecha no levantó la faena. Cerró por naturales genuflexos de largo trazo. Estocada corta baja de efecto rápido, que terminó por enfriar los ánimos. Saludó una ovación.

 

«Garduño» número 89, cárdeno de 523 kilos, nacido en febrero del 20, más vareado de carnes y veleto, apretó a Emilio de Justo en el saludo capotero, que tras soplarle verónicas de mano baja y rodilla flexionada, se lo sacó a los medios con mando. Quisó el público ver al toro, al que quitó por chicuelinas Emilio de Justo. Trató Juan Bernal de citar al toro pero el de Victorino se fue a la zona de matadores y después Morenito de Arlés lo dejó debajo del peto y la gente se mosqueó. No hizo gran pelea el toro. Quitó Borja Jiménez por delantales pero el animal le rebaño la figura. Muchos capotazos le dieron al gris antes de banderillas donde cumplieron los rehileteros. Corto viaje y derrotando mostró el toro en el inicio de faena en el tercio para después sacarse a «Garduño» a los medios. Animal encastado que deslucía el remate del muletazo. Bravo y exigente que por el lado derecho se mostró hasta bronco. Más humillador por el lado izquierdo en una serie de muchos pases pero deslucida por los enganchones, de embestida recta y sin entrega, llegando a colarse hacía la axila izquierda del torero. Con el animal más apagado extrajo Emilio de Justo una buena serie de derechazos, surgiendo mejores muletazos en la siguiente tanda. No terminó de romper la faena en la serie anterior a cambiar el estoque, recetando el torero extremeño a continuación una estocada trasera que le hizo rodar al toro. Silencio para Emilio de Justo.

 

El tercero era un toro negro entrepelado de capa, número 60, con 536 kilos de peso y nacido en diciembre del 19, al que recibió a la verónica Borja Jiménez, donde humilló el de Victorino. Empujó «Bohonero» con fijeza y la cara abajo en el caballo de Tito Sandoval, teniendo menos fijeza en el segundo puyazo, donde se le midió. Le cortó a Luis Blázquez por el pitón derecho una barbaridad, donde José Luis Barrero le ganó la acción. Luego le cortó a Blázquez por el izquierdo. De mano baja fue el inicio de faena de Borja Jiménez, llevándolo en línea y rematando cada pase por debajo de la pala del pitón del animal. Viaje corto pero con mucha codicia en la primera serie de derechazos, buscando las zapatillas y haciendo hilo el toro. Igual fue dificultoso fue por el lado izquierdo donde había que perderle pasos entre pase y pase. Animal sin entrega y con embestida rebrincada cuando no iba sometido, quedándose más corto cuando era podido. Luego perdió las manos y la faena no cogió vuelo, a pesar del intento de Borja Jiménez. Tras doblones dejó una feísima estocada en el número que acabó con el animal. Silencio para Borja Jiménez.

 

«Muchachero» era el cuarto, número 75, de 593 kilos, cárdeno oscuro y nacido en diciembre del 19, veleto y montado, que salió pendiente de todo menos del capote de Paco Ureña, y luego frenado y sin humillar. El asaltillado animal empujó con el pitón izquierdo primero y luego con los dos pero sin humillar, cosa que hizo al salir del peto en el capote de Paco Ureña, mala colocación de la vara en el segundo puyazo. Seguía encampanado el de Victorino cuando se cambió el tercio y no se confiaron los banderilleros, aunque Agustín de Espartinas dejó los dos palitroques con intención de lucirse. Se vino descompuesto en la primera serie tras el inicio de faena, en la que Ureña le dió la medía distancia para traerlo enganchado y a atrás. Luego tuvo nobleza el gris pero le faltó chispa. Mismo comportamiento del toro por el lado izquierdo en la que destacó la suavidad de toques y pases que recetó el torero de Lorca. A pesar de la buena labor del matador, no acabó de romper la faena por la falta de transmisión del toro, que salía con la cara arriba del remate del muletazo. Luego se fue aburriendo el toro y el público y surgieron las prisas por acabar obra. Medio golletazo de Paco Ureña que la gente ni protestó , teniendo que utilizar el descabello. Silencio para Paco Ureña.

 

«Milhebras» fue el quinto, número 40, con 525 kilos, nacido en diciembre del 19 y de pelo cárdeno, cornipaso de cuerna y bajo. Embistió fuerte en el capote de Emilio de Justo que se estiró a la verónica. Tuvo fijeza en la primera vara y se dejó pegar en la segunda entrada al caballo. Buen tercio de banderillas por parte de Morenito de Arlés y Abraham Neiro, y buena lidia de Algabeño. Comenzó faena Emilio de Justo por bajo, sacándose al animal a los medios para ponerse con la mano derecha, en una serie mandona y profunda con transmisión por parte del gris. Era tardo el de Victorino pero luego repetía con raza y emoción, y el torero imprimió mando y largura en cada muletazo. Y al natural el toro rompió más aún, con una serie por el izquierdo de excelente trazo. En la siguiente tanda de naturales dudó el toro y se deslució algo la serie, justo después de un primer natural espléndido. Pedía suavidad el de Victorino pero en el toque brusco el animal se le metía por dentro, cuando no venía enganchado de delante. Luego hubo otra serie de derechazos en la que se dividió la opinión del público. Encastado el toro y entregado el torero que, quizá le falló el ansia de triunfo. Dejó un estoconazo en lo alto el torero extremeño mientras sonaba el aviso que finiquitó al animal, asomando algunos pañuelos en los tendidos. Oreja para Emilio de Justo gracias a la gran estocada.

 

«Milhijas» cerraba la tarde, número 104, nacido en diciembre del 19 y con 594 kilos de peso y de pelo cárdeno, veleto y cuajado. Que embistió con brío al capote de Borja Jiménez, que lo llevó largo en genuflexos capotazos para sacárselo después a los medios rematando con buena media verónica. Lo lució en el caballo montado por Vicente González que rectificó a tiempo, donde empujó con fijeza y abajo el cornúpeta. Se arrancó bien el toro empleándose también en la segunda vara. Embistió con repetición en el capote de José Luis Barrero donde Vicente Varela dejó los cuatro pares con oficio. Brindó Borja Jiménez a los presentes y comenzó la faena al hilo de las tablas del tendido 7 en medio de un silencio sepulcral, para sin apenas probaturas, poner la plaza en pie al natural. Siguió rugiendo Madrid en la siguiente tanda de naturales con una embestida de excelente calidad del toro. Otra serie más al natural de excelente toreo. Igual de bravo fue el toro por el pitón derecho y de bueno el toreo de Borja Jiménez. Volvió el torero a la zurda con más grandiosos naturales. Se fue a por el acero con la puerta grande en la punta de la espada. Cerró faena con ayudados por bajo genuflexos de larguísimo trazo con Madrid rugiendo olés. La estocada, algo desprendida y tendida, muerte de bravo, aviso y los tendidos llenos de pañuelos. Cayó una. Cayó la segunda, y la vuelta al ruedo al toro de Victorino Martín, el gran «Milhijas» que rindió homenaje a don Victorino Martín Andrés.

 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las VentasCorrida In Memoriam. Festejo fuera de abono.

Toros de Victorino Martín, encastado el primero de buen pitón izquierdo, exigente y algo bronco el segundo, rebrincado y con genio el tercero, noble pero sin transmisión el cuarto, bravo pero no fácil el quinto, y excelente el sexto, «Milhijas», al que se le concedió la vuelta al ruedo en el arrastre.

Paco Ureña, ()de rosa palo y oro): Ovación y silencio

Emilio de Justo, (blanco y oro): Palmas y oreja

Borja Jiménez, (de visón y plata): Silencio y dos orejas tras aviso

 

 

 

Foto Galería Juanpa Cardona

 

«Milhijas» y Borja Jiménez engrandecen la leyenda de Victorino Martín. Leer más »

Scroll al inicio