Orozco, Cadaval y Toñete, por la Puerta Grande en la primera de Ronda
Los novilleros Javier Orozco, Alfonso Cadaval y Antonio Catalán «Toñete» cortaron dos orejas cada uno y salieron a hombros en el festejo de «seis para seis» con el que se inauguró hoy la feria de Pedro Romero de la localidad malagueña de Ronda.
Una tarde en la que se lidiaron hasta ocho novillos, merced a la benevolencia presidencial de regalar dos sobreros al finalizar los seis inicialmente reseñados.
Lo mejor de la función corrió a cargo de Alfonso Cadaval, que se gustó con el mejor novillo, Toñete, al que se le vio sobrado, y Javier Orozco, que anduvo muy sólido y dispuesto con dos utreros de poca entrega.
También brilló el temple y buen gusto de Ángel Téllez, que cortó una oreja de un quinto que se vino muy pronto a menos; la firmeza de David Bolsico con un áspero segundo de función; y las ganas desordenadas de Alfonso Ortiz, que manejó con desacierto la espada ante los dos novillos que estoqueó.
Tanto Bolsico como Ortiz fueron los únicos en no tocar pelo.
FICHA DEL FESTEJO.- Seis novillos de Río Grande y dos sobreros de regalo, uno -el séptimo- de Torrestrella y otro -el octavo- del hierro titular, desiguales de presentación y juego. Los mejores, tercero, cuarto y séptimo. Sin raza ni clase, el primero; reservón y difícil, el segundo; flojo y desrazado, el quinto; sin fuerzas y a la defensiva, el sexto; y muy apagado, el octavo.
Javier Orozco, oreja y dos orejas en el segundo sobrero de regalo.
David Bolsico, ovación tras aviso.
Alfonso Cadaval, dos orejas.
Antonio Catalán «Toñete», dos orejas.
Ángel Téllez, oreja.
Alfonso Ortiz, ovación y palmas tras aviso en el primer sobrero de regalo.
La plaza registró alrededor de media entrada en los tendidos.
Crónica de Agencia EFE //// Foto GOYESCA DE RONDA
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Se despedía Juan José Padilla de una plaza en la que ha triunfado en numerosas ocasiones. No pudo en esta ocasión conquistar la ansiada puerta grande pero poco se puede reprochar a la tarde del jerezano, que no se dejó nada dentro y buscó con ahínco en su lote hacer disfrutar al público y exprimir al máximo las opciones de dos astados manejables de Román Sorando, aunque faltos de fondo. Aún así, de haber acertado con los aceros, otro resultado habría figurado en la reseña final. La vuelta al ruedo tras la muerte del cuarto, seguro que la llevará Juan José entre los recuerdos más bellos de una temporada tan especial.
El Fandi conquistó un nuevo triunfo en Burgos con dos actuaciones fieles a su concepto y plenas de entrega. Cortó una oreja del segundo de la tarde tras un vibrante tercio de banderillas y un faena solvente con la muleta, estoqueando eficazmente. Más altura alcanzó con su actuación ante el quinto, que fue un toro importante de Román Sorando. Variado con el capote y con los palos, firmó un trasteo muleteril presidido por el temple y la ligazón, que conectó mucho con los tendidos. Pinchó antes de agarrar una buena estocada, cortando una oreja con fuerte petición de la segunda. Fuerte ovación también para «Sabido», de Román Sorando.
Se pidieron dos orejas – aunque solo se concedió una – para Alberto López Simón tras una faena a más ente el tercero de la tarde, con el que firmó un gran recibo con el capote y muy buenos muletazos en redondo, entendiendo bien a un animal noble aunque justo de fuerzas. Mantuvo el nivel ante el que cerró plaza, que brindó a Juan José Padilla. Nuevamente asentado y firme, templó al de Román Sorando en tandas muy despaciosas para rubricar su buena tarde en Burgos y conseguir un nuevo trofeo que le abría la puerta grande.