Y llega el toro y lo descompone
LAS VENTAS. MADRID
Corrida In Memoriam homenaje a Ignacio Sánchez Mejías
Redacción Ángel Estévez
Cuando un torero se encierra con seis toros en Madrid, siempre se hace con la máxima ilusión. La encerrona se preparan con mucha antelación; en el campo los veedores, mayorales y ganaderos. Pero está vez la corrida no estaba bien seleccionada en hechuras y trapío. Y así llegó Borja Jiménez a Madrid para hacer el paseíllo. La primera parte fue un carrusel de inválidos y sobreros, también inválidos y no válidos. Llegó en cuarto lugar un buen toro de Cortés en el que Borja se pudo sentir y tocar pelo pero Borja Jiménez fue Borja con la espada. Otro gran toro fue el quinto, un tercer sobrero de Casa de los Toreros donde el torero sevillano cuajó una gran faena, pero aquí también Borja volvió a ser Borja con la espada y se sintió en la plaza que todo estaba perdido. El soso y disperso sexto, no ayudó en nada. Y cuando el hombre propone y Dios dispone, pues eso.
FICHA DEL FESTEJO
Domingo, 7 de junio. Plaza de toros de Las Ventas. Corrida In Memoriam homenaje a Ignacio Sánchez Mejías. Lleno de ‘No hay billetes’.
Toros de Domingo Hernández (1º-3º-3º bis-5º), Toros de Cortés (2º-4º-6º), Victoriano del Río (2º bis) y El Torero (5º bis). Pronto y alegre un primero que duró poco; se lesionó en la muleta un segundo bis que aparentó buen aire; noble y blando el tercero bis; bravo y repetidor el cuarto; tardo pero con profundidad el quinto bis; Bruto y desclasado sexto.
Borja Jiménez, en solitario, de blanco y oro: Ovación, silencio, silencio, vuelta al ruedo tras petición, ovación tras aviso y ovación de despedida




