Valencia tiene nuevo torero: Samuel Navalón abre la puerta grande

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La Plaza de Toros de Valencia acogía esta tarde la segunda corrida del abono de Fallas, con un encierro de Victoriano del Río para Alejandro Talavante, Andrés Roca Rey y Samuel Navalón

 

Primer toro de la tarde: Derramado, número 144, colorado ojo de perdiz de capa. Salió sin apenas emplearse en el capote de Alejandro Talavante. En la suerte de varas acudió al relance y siempre huyendo del encuentro con el caballo previo a un quite por chicuelinas del pacense. La faena de muleta transcurrió en tablas porque el toro se había refugiado allí, mostrando su condición de mansedumbre. Dos pinchazos antes de dejar una estocada perpendicular. Pitos para el toro en el arrastre y silencio para el torero.

 

Segundo toro de la tarde: Jarretero, de capa burraca. Fue un toro al que Andrés Roca Rey recibió con delantales rematados a una mano. En la suerte de varas derribó el de Victoriano al caballo en el primer encuentro, aunque después fue poco castigado. Entró en su turno de quites un Samuel Navalón que plasmó en el ruedo levantino un ajustado quite por chicuelinas. La faena de muleta comenzó a pies juntos, rematando por alto y mirando a los tendidos. Roca Rey se ganó pronto al público ligando tandas de derechazos y naturales, aprovechando la condición fija y noble del toro. Sonó el primer aviso mientras cerraba la faena por bernadinas. Tras dos pinchazos, dejó una estocada con el segundo aviso en el aire. Palmas para el toro en el arrastre y ovación para el torero.

 

Tercer toro de la tarde: “Casero”, número 59, burraco y de mayor presencia que sus hermanos anteriores. Lo recibió Samuel Navalón con dos largas de rodillas que llegaron rápidamente a sus paisanos. Se dejó pegar en el caballo en un tercio de varas donde se le midió el castillo. Navalón brindó la faena al equipo médico de la plaza. “Casero” acudió pronto a la muleta, lo que permitió al torero ligar varias tandas de derechazos bajando la mano. El valenciano se la dejó siempre puesta al animal para tirar de su brava embestida. Tanto al natural como en redondo demostró la calidad que atesora como torero, cincelando tandas donde entendió a la perfección aquello que requería el animal. La plaza se puso en pie entre gritos de “¡torero!”, pero lo que iba camino de un triunfo grande quedó en una oreja tras un pinchazo previo a una estocada en lo alto. El presidente no dudó en sacar el pañuelo azul para premia la bravura, la clase y la entrega de este tercero de Victoriano del Río.

Cuarto toro de la tarde: “Dulce”, número 130. Alejandro Talavante lo recibió por verónicas de buen son. El toro acudió dos veces al caballo, aunque el castigo fue escaso. Brindó el pacense al público antes de iniciar una faena de muleta basada en el pitón izquierdo, con una serie de naturales de buen tono pero que no terminaron de llegar arriba. El animal se fue apagando con el paso de los muletazos y la labor, alargada, no logró levantar el ambiente. Tras un pinchazo, dejó una estocada desprendida y escuchó dos avisos. Palmas para el toro en el arrastre y silencio para el torero.

Quinto toro de la tarde: “Jaceno”, burraco de pelo y falto de remate. Andrés Roca Rey afrontó una faena larga pero que nunca acabó de llegar a los tendidos. Torero que pese a tirar de disposición y entrega no encontró ese triunfo que venía buscando. El limeño buscó todos los resortes posibles para meter en el canasto al animal, pero su falta de raza hizo que este se fuera apagando poco a poco. Antes, Sergio Molina se había ganado la ovación en una suerte de varas en la que el toro acudió con prontitud al caballo. Tras pasaportar al animal de una estocada y un golpe de verduguillo fue silenciado.

Sexto y último toro de la tarde: “Tallista”, número 124, negro mulato de capa, un cinqueño serio y cuajado. Samuel Navalón se fue a recibirlo a la puerta de chiqueros en un claro gesto de compromiso. El toro salió con más pies que sus hermanos y empujó con entrega en el caballo. En la faena de muleta, Navalón dejó muletazos de buen trazo con ambas manos, aprovechando la calidad del animal. Series donde entendió a la perfección aquello que requería el animal, dibujando tandas que calaron en los tendidos. Tras un pinchazo, dejó una estocada en lo alto que le valió una oreja, mientras el toro fue despedido con una ovación.

 

 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Valencia. Cuarta de la Feria de Fallas. Corrida de toros. Lleno de no hay billetes.

Toros de Victoriano del Río. El tercero, “Casero” de nombre, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Alejandro Talavante, de mostaza y oro: Palmas y silencio tras dos avisos

Andrés Roca Rey, de celeste y oro: Ovación y silencio

Samuel Navalón, de blanco y oro: Oreja y oreja

INCIDENCIAS: Antes de la salida del primer toro de la tarde, la terna fue obligada a saludar.

 

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