LAS VENTAS. MADRID
Primera de la Feria de San Isidro:
Redacción Ángel Estévez
Foto de portada Pablo Ramos
Abrió la feria de San Isidro 2026 , «Ventoso», un toro colocado con el hierro de Núñez del Cuvillo, regordío y veleto, que salió distraído y no se dejó torear por parte de Tristán Barroso, que confirmaba alternativa. Se arrancó el toro de largo en la segunda vara, dejándose pegar sin empujar de verdad. Los quites de Barroso, chicuelinas, y Talavante, gaoneras, fueron ajustados. Marcó querencia en banderillas el toro donde se le hizo una suave brega. Brindó al respetable y comenzó obra el confirmante en los medios para torear de hinojos en redondo, pero el toro mostró poca fuerza. Buena fue la serie, ya en pie, a diestras, dando distancia y aprovechando la repetidora embestida del burel. La segunda serie, más en corto, no llegó tanto a los tendidos por la falta de profundidad. Le faltó algo de ajuste en los naturales sueltos que siguieron y la faena no rompió. Cerrando obra sonó el aviso, pinchando y dejando la espada baja. Cayó el segundo aviso mientras marraba con el descabello, acertando a tiempo.
El segundo toro, «Encendido » de nombre y de pelo castaño, fue protestado por su falta de remate y presencia, mostrando alarmante falta de fuerzas en el recibo de Alejandro Talavante. Lo midieron mucho en el caballo de picar y no se cayó, por lo que se cambió el tercio. Galopó el toro en banderillas en el templado capote de Álvaro Montes. Tras la devolución de trastos, comenzó faena Talavante genuflexo y por bajo. Se movió el de Cuvillo pero protestando por la falta de fuerzas y aquello no remontó. Dejó la espada al primer encuentro, algo defectuosa, pero fue suficiente.
Salió con pies el tercero, «Niñato», que también andaba justo de trapío. Lo paró el banderillero Jorge Fuentes y luego no permitió el toreo a la verónica de Juan Ortega. Una dejó en el quite el sevillano pero el toro perdió las manos y los olés se volvieron protestas. Apenas picado en varas, se cambió el tercio. No se movió nada bien en banderillas el toro, y comenzó obra Juan Ortega en tablas por alto y con suavidad a un animal rebrincado y soso. Faena pulcra de Ortega pero que no llegó al tendido por la falta de emoción del de Cuvillo. Se puso muy a la defensiva en la suerte de matar el toro, dejando el torero la espada a la cuarta, con buen efecto.
«Ganador», el cuarto, tuvo más cara, por veleto, y más cuajo que los dos anteriores. No humilló en el recibo de capa, saliendo suelto y no dejándose torear. La pelea en varas fue sin alaracas, quitando Juan Ortega con suaves chicuelinas. Sujetó Javier Ambel al toro en la brega pues este quiso siempre irse de las suertes y apretando a la salida de los pares. No faltaron capotes para cortar. Estatuarios de Talavante en el inicio a un animal con nobleza pero falto de emoción. La primera serie de derechazos fue aseada pero el cambio de mano y el natural fueron extraordinarios. La siguiente fue más honda faltando algo de ajuste. Rompió la faena al natural en una extraordinaria serie. El toro iba a más, gracias a los tiempos entre series, y por ese pitón izquierdo sacó gran clase y humillación, dejando Alejandro Talavante otra gran tanda, con ajuste y hondura. Calidad del toro y calidad en el toreo de Talavante. Volvió a la diestra el pacense y no bajó el nivel de la faena. Con el público en pié, se fue Alejandro a por la espada, cerrando al toro con muletazos por bajo, sonando el aviso. La estocada arriba hizo efecto y asomaron los pañuelos pidiendo el doble trofeo. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro.
«Encumbrado», el jabonero que hizo quinto, tampoco se prestó al toreo de capote en el saludo de Juan Ortega. Empujó muy bien en el primer puyazo, aunque luego protestó al estribo. El engatillado de pitones, que sangró mucho en varas, cantó la gallina en la segunda entrada al caballo. Se colocó el capote a la espalda Tristán Barroso y quitó por saltilleras seguidas por gaoneras con la pata «pa’lante». Galopó en banderillas el toro y le bajó el capote Miguel Ángel Sánchez en la brega, llevando largo al cornúpeta. Más allá de las rayas comenzó faena Ortega por bajo y con hondura. Codicioso el de Cuvillo en la primera serie de derechazos, aseada pero firme del torero sevillano. Punteó algo la muleta el toro en la siguiente tanda y la faena no tomó vuelo. Por el lado izquierdo se repitieron los enganchones y la gente se impacientó. Sometió Ortega en la siguiente de derechazos la enrazada embestida del jabonero animal, alternando excelentes derechazos con otros sucios y la obra no remontó. Tras pinchar, dejó una estocada caída, sonando el aviso.
El sexto, «Tabacalero», muy en el tipo de Villamarta, alto y serio, no se dejó torear de salida, perdiendo las manos mientras se llevaba al caballo, donde empujó con bravuconería. Se fue el toro del peto de las dos varas y se cambió el tercio. Cerró tercio con un gran par Matthew Guillon. Tras brindar a Talavante, comenzó obra en los medios Tristán Barroso, con pases cambiados de rodillas, sufriendo una voltereta en el remate. Buena serie a diestras de Barroso, que se rehizo del susto. Profundidad en los naturales que siguieron, aún animal que sacó raza. Luego, de uno en uno y muy bien colocado, extrajo naturales ajustados y largos, aunque algo faltos de temple. Mejor fue la siguiente serie de derechazos. Se fue a por la espada Tristán, en faena corta, cerrando con una tanda de naturales apretando al de Cuvillo. Pinchó arriba en la primera entrada, dejando otro igual en la segunda. Luego la estocada arriba hizo buen efecto.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de toros de Las Ventas. Lleno.
Toros de Núñez del Cuvillo; con calidad pero a menos el primero, flojos y descastados segundo y tercero, de gran clase el cuarto, «Ganador» número 80, de vuelta, enrazado el quinto y encastado el sexto.
Alejandro Talavante; silencio y dos orejas.
Juan Ortega; silencio y silencio.
Tristán Barroso; silencio y silencio.

















