«¡Toro, toro, toro!». Así resuena, año tras año, el grito unánime de los vecinos de Benavente (Zamora) dirigido a su alcaldesa, una petición cargada de historia que vuelve a hacerse realidad con la elección del toro Glorificado, un imponente ejemplar de la ganadería Hnos. de Cebada Gago, con procedencia Núñez, Jandilla y Torrestrella, que realizara su tradicional recorrido el próximo 3 de junio a las 19:30 horas como marca su centenario rito.
El origen del festejo del Toro Enmaromado se remonta, según los archivos municipales, a la celebración del Corpus Christi, una de las festividades religiosas más relevantes de esta localidad zamorana. Benavente, además, ha sido históricamente un enclave estratégico del noroeste peninsular, punto de confluencia de importantes rutas como el Camino de Santiago, la Vía de la Plata o el Camino de Oriente.
Los documentos más antiguos conservados evidencian que ya en el siglo XV se celebraban festejos taurinos, figurando entre los actos más importantes en los años 1461 y 1462. No obstante, todo apunta a que su origen podría ser aún anterior. Es en el siglo XVII cuando aparece por primera vez la referencia explícita al “buey enmaromado”, término utilizado entonces para designar al toro de menor bravura.
Con el paso del tiempo, el festejo evolucionó hasta adoptar la denominación actual de “toro enmaromado”, consolidándose como uno de los actos principales de la víspera del Corpus. Desde entonces, su celebración se ha mantenido de forma casi ininterrumpida, salvo en ocasiones excepcionales ligadas a acontecimientos de especial relevancia.
El inicio simbólico de estas fiestas tiene lugar durante el conocido Día de La Veguilla, celebrado en honor a la Virgen de la Vega, patrona de la ciudad. La jornada comienza con una misa solemne y una procesión en la que participan las peñas del Toro Enmaromado, portando la imagen de la Virgen por las calles de la localidad.
Tras estos actos religiosos, tiene lugar uno de los momentos más esperados: la tradicional petición del toro. Dicha costumbre surgió en el siglo XIX, en un contexto de dificultades económicas para sufragar el festejo. Desde entonces, la ciudadanía se congrega en la Plaza Mayor para reclamar su celebración, coreando de forma insistente «¡Toro, toro, toro!» hasta obtener la confirmación oficial por parte de la alcaldesa, quien anuncia que habrá toro ese año. Estas fiestas son reconocidas Fiestas de Interés Turístico Regional.
Cincuenta días después, el miércoles previo al Corpus, se celebra el festejo tradicional. A las 19:30 horas, tres cohetes, lanzados con intervalos de quince minutos, anuncian la salida del toro desde el toril, ante la expectación de numerosos asistentes.
El animal recorre cerca de tres kilómetros por el casco antiguo, guiado mediante una maroma de unos 110 metros de longitud. Durante el trayecto, se realizan varias pausas en las denominadas argollas, puntos establecidos donde el toro puede descansar y refrescarse mientras los participantes mantienen la distancia de seguridad.
La organización del evento implica un importante esfuerzo colectivo, con numerosos colaboradores que trabajan cada año para mejorar el desarrollo del festejo y garantizar la seguridad y respeto hacia el animal, así como evitar cualquier situación de peligro tanto a participantes como espectadores.
El Toro Enmaromado cuenta con diversos reconocimientos oficiales, entre ellos la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional (1991), Espectáculo Taurino Tradicional (2000) y Patrimonio Cultural Inmaterial a nivel municipal (2011). Hay que destacar que el pasado mes de febrero le fue concedido el Premio de Tauromaquia de Castilla y León 2025.
El festejo del toro Enmaromado de Benavente se engloba dentro de la Federación Española de toro de cuerda, siendo esta uno de los mayores divulgadores de este tipo de festejos dentro de la tauromaquia popular, organizando año tras años el congreso nacional del toro de cuerda que este año se celebrara en la localidad de Amposta (Tarragona), congreso que reúne a más de veinte localidades de todo el país y en el que destaca la ruta turística del toro de cuerda.
Durante toda la semana festiva, Benavente se llena de ambiente gracias a la actividad de las peñas, que animan las calles con desfiles, música y eventos, junto a verbenas y otras propuestas culturales que convierten la celebración en un importante atractivo tanto para vecinos como visitantes. La permanencia de esta tradición a lo largo de los siglos refleja el fuerte arraigo que tiene entre los benaventanos, quienes han sabido mantener vivo este festejo transmitido de generación en generación consiguiendo que la repercusión, importancia y afluencia de gente sea cada año mayor a este festejo.















