La Comunidad de Madrid ha iniciado la modificación de la declaración de Bien de Interés Cultural de la Casa de Campo para que la Venta del Batán pueda acoger espectáculos taurinos con muerte o sin ella. El expediente, todavía en tramitación, amplía también los usos culturales, feriales y de restauración del recinto, sede de la Escuela Taurina José Cubero Yiyo.
El texto del expediente justifica los cambios en la necesidad de “adaptar a las necesidades contemporáneas” algunos espacios. Hasta ahora, el uso principal de la Venta del Batán era la custodia y aclimatación de reses bravas en espera de su traslado a las plazas de toros. Como uso compatible figuraba la enseñanza del toreo en el ámbito de la Escuela de Tauromaquia, según la declaración vigente, que data de 2010.
La nueva propuesta amplía el uso principal para que las reses puedan destinarse también a otras explotaciones ganaderas y para que las instalaciones sean objeto de rehabilitación y mejora. Entre los usos asociados, se mantiene la enseñanza del toreo y se incorporan los espectáculos taurinos con muerte o sin ella, el uso cultural vinculado al toreo y la celebración de ferias y congresos. Se permitirá además la apertura de negocios de restauración en sus distintas modalidades y de pequeño comercio ligado a la actividad taurina, así como la colocación de elementos conmemorativos o interpretativos relacionados con el toreo.
El expediente contempla asimismo el uso residencial, siempre que esté asociado a la custodia de toros, al fomento del toreo y de las reses bravas, o a la vigilancia y el mantenimiento del recinto. Podrán autorizarse de forma temporal otros usos asociados, con el límite de que no deterioren las condiciones ambientales y patrimoniales del lugar.
El proyecto prevé acondicionar el recinto para celebrar festejos dentro de un espacio integral de tauromaquia, con zona de gastronomía y celebraciones, y mantener y mejorar la escuela taurina.
Cesión del Ayuntamiento
Los cambios llegan un año después de que el Ayuntamiento de Madrid cediera de forma indefinida el recinto a la Comunidad. La última cesión se formalizó el 26 de septiembre de 2025 y supuso el cambio de administración del bien de dominio público, sin compraventa. El documento municipal de cesión ya recogía la posibilidad de celebrar novilladas con picadores, sin picadores y festivales taurinos con muerte de las reses, así como clases prácticas y tentaderos sin muerte. Incluía también ferias relacionadas con el mundo del toro, exposiciones de temática taurina, visitas guiadas y jornadas para colegios.
El 27 de octubre de 2025, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, visitó el recinto y anunció la modernización de la Venta del Batán. La Comunidad planteó entonces una consulta preliminar de mercado de diez días y la preparación de un contrato de cesión administrativa a la empresa que presentara el mejor proyecto. La propuesta aprobada formará parte del Plan Especial para la Casa de Campo, tras la revisión de la Comisión Local de Patrimonio Histórico.
La postura de la Consejería de Cultura
La Consejería de Cultura, encargada de tramitar la modificación, sostiene que el cambio mantiene los valores y la categoría del bien y precisa los criterios de conservación, gestión y uso. Añade que adapta la declaración a la Ley 8/2023 de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid. Respecto a la Venta del Batán, considera que la única novedad es la introducción de las actividades de restauración y que las taurinas ya estaban contempladas en la declaración vigente.
Cuando se conoció la cesión municipal, la concejala del grupo político Más Madrid, Cuca Sánchez advirtió en la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de que el proyecto chocaba con la declaración de Bien de Interés Cultural. Señaló que cualquier licencia debía contar con informe favorable de la Comisión Local de Patrimonio Histórico.
El recinto
La Venta del Batán ocupa una finca de 65.215 metros cuadrados en la Casa de Campo, junto a la estación de Metro de Batán. Se inauguró el 11 de mayo de 1950 para la exhibición de las reses bravas destinadas a las ferias taurinas y alberga desde hace cincuenta años la escuela de tauromaquia. Desde hace cinco años, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se encarga de las instalaciones y su mantenimiento.
FOTO: Comunidad de Madrid