Segunda de abono de la Feria Taurina de Zafra. Corrida de toros de Manuel Calejo Pires para Morante de la Puebla, Ginés Marín y David de Miranda.
La segunda de abono de Zafra tuvo un nombre propio: David de Miranda. El torero de Trigueros firmó una actuación de enorme calado ante Postinero, un toro que encontró en sus manos el escenario perfecto para desarrollar una faena de temple, quietud y ligazón que terminó con el indulto del número 1, herrado en julio de 2022, de capa colorado ojo de perdiz. Antes, Morante dejó destellos de su particular tauromaquia y Ginés Marín cortó dos orejas a su segundo.
Morante: detalles de seda ante un lote sin brillo
Morante de la Puebla recibió a su primero lanceando a la verónica. El toro tomó un largo castigo en el caballo y posteriormente sufrió una voltereta. Con la muleta, el de La Puebla lo sometió por el pitón derecho, aunque el animal tuvo poca transmisión y terminó dando derrotes al finalizar los muletazos, si bien mantuvo cierta fijeza.
Morante quiso agradar en todo momento y dejó pasajes sueltos de mucho sabor. Al natural llegaron los momentos de mayor ajuste y gusto, con mayor profundidad en los muletazos. Tras un pinchazo y una estocada, saludó desde el tercio.
Su segundo fue un toro que, después del puyazo, quedó todavía más parado. Morante lo intentó por ambas manos, sacando lo poco que el animal ofrecía y encontrando algo más de viaje por el pitón derecho, por donde el toro mostraba un punto más de codicia.
El torero argumentó su trabajo y su paso por Zafra, pero no encontró en su lote la materia prima necesaria para redondear una actuación de mayor vuelo. Pinchazo y estocada. Saludó nuevamente desde el tercio.
Ginés Marín: entrega y dos orejas
Ginés Marín recibió a su primero con un vistoso y variado recibo capotero. El toro manseó en el caballo y Ginés realizó el quite por chicuelinas y verónicas.
Comenzó la faena de muleta con vistosidad y torería. Por el pitón derecho aprovechó todo lo que tenía el animal, toreando con despaciosidad y buscando alargar los viajes. Por el izquierdo el recorrido fue menor, aunque el extremeño no dudó en exponerse y sacar los muletazos que había.
Dos pinchazos antes de la estocada hicieron que la petición no pasara de un saludo desde el tercio.
Ante su segundo, Ginés se estiró a la verónica con gusto. Tras un comienzo de faena en el que trató de someter al toro por bajo, el animal terminó marcando su querencia hacia las tablas y se rajó.
Lejos de venirse abajo, Ginés Marín se fue a la puerta de toriles y allí construyó una faena de mucha garra, entrega y determinación. Metido en el terreno del toro, sacó todo lo que tenía y consiguió conectar con fuerza con el público.
Una estocada puso el punto final a una actuación que fue premiada con dos orejas.
David de Miranda: el toreo caro y el indulto de Postinero
David de Miranda recibió a su primero a la verónica, rematando con una media. Después llegó uno de los momentos más comprometidos de la tarde: un escalofriante quite por gaoneras.
Brindó al respetable y comenzó la faena de rodillas, montando desde el primer momento un auténtico lío por el pitón derecho.
A partir de ahí apareció el toreo caro. Quietud, ligazón, temple y profundidad fueron los argumentos de un David de Miranda que consiguió emborrachar de torería el coso segedano. Cada muletazo tuvo su sitio y su tiempo, con el torero completamente entregado y el público rendido ante una faena que fue creciendo en intensidad.
La extraordinaria respuesta del toro y la dimensión alcanzada por la faena llevaron al palco a conceder el indulto de Postinero, número 1, nacido en julio de 2022, de capa colorado ojo de perdiz.
La faena concluyó con dos orejas y rabo simbólicos, en medio de una gran ovación.
Con el que cerró plaza, David de Miranda volvió a estirarse a la verónica. El toro tomó un fuerte castigo en el caballo, empleándose con fuerza.
Miranda comenzó sometiéndolo por bajo, genuflexo, para después encontrar una tanda al natural de mucha torería que volvió a calentar los tendidos.
Pero todavía quedaba lo más vibrante. El onubense se metió entre los pitones, toreó en las cercanías y volvió a poner al público en pie, con los tendidos entregados y los gritos de «¡Torero, torero!» resonando por la plaza.
Un pinchazo y una estocada dejaron la recompensa en una oreja.
Una tarde marcada por Miranda
La segunda de abono de Zafra dejó detalles de Morante, la entrega de Ginés Marín y, sobre todo, una actuación de David de Miranda que quedará ligada a esta feria por el indulto de Postinero.
David de Miranda puso el toreo caro en Zafra. Una tarde de quietud, temple, ligazón y cercanías que terminó con el público en pie y con el torero saliendo como gran protagonista de una jornada que tuvo en Postinero al gran colaborador de una faena para el recuerdo.
Cronica y Fotos: Ismael Rodriguez
























