Continuaba este viernes, 2 de octubre, la Feria Taurina de Guadarrama en honor a San Miguel y San Francisco con una nueva cita para las jóvenes promesas del toreo. En esta ocasión se lidiaban erales de Jandilla para una novillada sin picadores correspondiente al certamen «Camino hacia Las Ventas», en la que estaban anunciados José Antonio de Gracia, Joaquín Manzur y Marco Peláez.
Tres alumnos procedentes de diferentes escuelas taurinas se medían así al encierro de Jandilla en una tarde con el escaparate de Las Ventas en el horizonte.
José Antonio de Gracia estuvo a buen nivel frente al primer eral de Jandilla, al que dejó un ajustado quite por saltilleras antes de afrontar una faena condicionada por la sosería y falta de transmisión del novillo. El joven espada consiguió robarle varias series de mérito, especialmente por el pitón derecho, por donde llegaron los pasajes más destacados de su actuación. Falló con la espada en el primer intento y dejó la estocada al segundo. Palmas.
Muy templado fue el saludo a la verónica de Joaquín Manzur al segundo eral de Jandilla, antes de que Marco Peláez dejara un quite por verónicas rematado con una templada media. El novillo tuvo poca fuerza, aunque mostró clase y mantuvo hasta el final el fondo que poseía, virtudes que Samper supo administrar en una faena que alcanzó sus mejores momentos por el pitón izquierdo, alargando con mucho temple los naturales y llevando siempre muy embebida la embestida en la muleta. Una estocada puso el cierre a una actuación premiada con una oreja.
Marco Peláez dejó desde el capote una magnífica declaración de intenciones ante el tercero de Jandilla, al que recibió con mucho temple, mostrando desde el inicio la suavidad que caracteriza su concepto. El eral, al igual que sus hermanos, anduvo justo de fuerza y raza, pero Peláez se mostró dispuesto y acertó a llevarlo siempre muy tapado, embebido en los vuelos de la muleta y sin permitir que perdiera la atención en los engaños. Una gran estocada puso el cierre a su actuación y le permitió pasear una oreja.
El cuarto fue el eral de mayor seriedad de los lidiados hasta ese momento por Jandilla, un ejemplar al que José Antonio de Gracia planteó una faena voluntariosa y de mucho empaque. Al novillo le faltó continuidad en sus embestidas, pero el joven espada mantuvo siempre la disposición y consiguió elevar el tono de su labor en las dos últimas series, en las que llegaron los momentos de mayor entidad. Dejó una buena estocada y, tras la petición, dio una vuelta al ruedo.
Como quinto saltó al ruedo un eral de El Retamar que, pese a estar muy terciado, terminó siendo un gran novillo, con clase, repetición y una extraordinaria disposición para embestir. El animal fue una auténtica máquina de tomar la muleta, permitiendo una faena con momentos de mucho poder y continuidad que terminó desatando el triunfo. Tras la estocada, el novillero paseó las dos orejas, mientras que el excelente ejemplar de El Retamar fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Marco Peláez sorteó en sexto lugar un novillo justo de poder, al que entendió con inteligencia desde el comienzo de la faena. El novillero tuvo paciencia en las primeras series, afianzando poco a poco al animal y administrando perfectamente sus tiempos, para apretarle cuando comprobó que ya estaba metido en la muleta. Peláez rayó a gran altura y causó una grata impresión por la cabeza con la que planteó la faena, dejando derechazos de poder y demostrando capacidad para hacer funcionar a un novillo de limitadas fuerzas. Cerró su actuación con una estocada. Silencio.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Guadarrama (Madrid). Viernes, 2 de octubre de 2026. Segunda de la Feria de San Miguel y San Francisco. Novillada sin picadores – Certamen «Camino hacia Las Ventas».
Erales de Jandilla. Rl quinto, de El Retamar, de vuelta al ruedo.
José Antonio de Gracia, Escuela Taurina El Juli: palmas y vuelta.
Joaquín Manzur, C.I.T.A.R.: oreja y dos orejas.
Marco Peláez, Escuela Taurina de Colmenar Viejo: oreja y silencio