A pesar de la intervención, el sevillano mantiene su agenda y volverá a vestirse de luces este viernes en su segunda tarde en la Feria de San Ignacio
Borja Jiménez fue ayer atendido en la enfermería de la plaza de toros de Azpeitia tras el percance sufrido durante la lidia del quinto toro de la tarde. El diestro sevillano presenta una herida incisa en la cara dorsal del tercer dedo de la mano derecha, a la altura de la zona III del aparato extensor.
Tras la primera valoración realizada por el equipo sanitario del coso guipuzcoano, el torero fue sometido a una exploración quirúrgica bajo anestesia local realizada por el doctor Fernando Dávila, en la que se objetivó una sección parcial del aparato extensor. Los facultativos procedieron a realizar una tenorrafia bajo magnificación óptica y posteriormente al cierre cutáneo, completando una intervención que requirió 12 puntos de sutura en la parte exterior de la mano derecha y por dentro otros tantos de sutura de alta resistencia (reparación tendinosa microquirurgica 3-0 en configuración C-RIHM).
Pese al percance, Borja Jiménez mantiene su compromiso y hará el paseíllo este viernes nuevamente en la plaza de Azpeitia, donde tiene anunciado su segunda tarde dentro del ciclo vasco.
El gesto del sevillano pone de manifiesto su firme apuesta por cumplir con sus compromisos, apenas horas después de pasar por la enfermería y ser intervenido de una lesión en una zona especialmente delicada para un torero.















