Tenía Astorga ganas de toros después de varios años sin celebrar ningún festejo taurino, y llegó de la mano del que fuera torero Edgar José Zúñiga «Joselillo de Colombia» al frente de la empresa Black Bull para celebrar el 125 Aniversario de la plaza de toros, llenando sus tendidos en más de tres cuartos de entrada y presenciando una gran corrida de Puerto de San Lorenzo.
Plaza de toros de Astorga. Tres cuartos de entrada en tarde agradable. Toros de Montalvo (1) y Puerto de San Lorenzo (2, 3, 4, 5 y 6)
José María Manzanares, ovación y dos orejas.
Borja Jiménez, dos orejas y oreja.
Julio Norte, dos oreja y rabo y oreja.
Abrió la tarde José María Manzanares con un toro del hierro charro de Montalvo. De bellas hechuras. Faena de más a menos en la que el toro acusó la falta de fuerza. Manzanares intentó dosificar las tandas para no obligar al animal. Mató de estocada y recibió ovación.
Con el cuarto de la tarde, Manzanares cuajó con el capote verónicas muy templadas y mecidas rematando con una bella media. Con la muleta volvió a mostrar la mejor versión del torero alicantino en una faena basada en el temple y ritmo donde destacaron los largos pases de pecho y varios cambios de mano por el pitón izquierdo. Mató de estocada fulminante en el hoyo de las agujas. Gran toro del Puerto que fue premiado con la vuelta al ruedo.
Borja Jiménez estuvo muy dispuesto desde el inicio con el capote recibiendo con varios lances por verónicas muy entregadas. Con la muleta cuajo una gran faena a un gran toro de Puerto de San Lorenzo. Toro con fondo y duración al que el sevillano cuajó de principio a fin en una faena llena de intensidad.
Con el cuarto de la tarde, Borja cuajó una faena completa ante otro buen ejemplar del hierro charro. Faena de entrega del torero sevillano, dónde volvió a cuajar una faena de temple a otro buen colaborador. Mató de estocada cortando una oreja.
Julio Norte, enlotó un primer toro de Puerto de San Lorenzo, animal de bellas hechuras al igual que sus hermanos. Arrancó con un buen manojo de verónicas jadeadas por el público. Tras cumplir en el caballo, ya con la muleta, el torero leones cuajo una faena ante un gran toro, con un fondo de nobleza y transmisión que le permitió expresarse al torero de la tierra. Cuajo las tandas por ambos pitones, llegando los mejores muletazos, largos y rotundos por el pitón izquierdo. Con una faena y público entregado, mató de estocada fulminante y cortó las dos orejas y rabo.
Con el sexto, Norte se encontró con el animal más flojo del encierro. Volvió a cuajar una faena llena de verdad y entrega siendo volteado fuertemente sin consecuencias. Cortó otra oreja tras dejar una gran estocada.
Texto: José María González García
Fotos: Santiago Arce































