El arranque de temporada de Borja Jiménez ha confirmado el excelente momento profesional que atraviesa el diestro sevillano antes de su gran cita en Las Ventas, donde el próximo domingo se encerrará en solitario con seis toros en uno de los compromisos más relevantes de su carrera. Antes, el jueves 4, lidiará la corrida de Jandilla en el escenario capitalino.
El torero llega a Madrid –donde acumula ya tres puertas grandes- tras un año en el que ha vuelto a situarse con regularidad en las principales ferias del circuito, firmando actuaciones de peso en plazas de máxima exigencia y consolidando su condición de nombre imprescindible del escalafón.
Uno de los puntos más destacados de su temporada ha sido su paso por Sevilla, donde volvió a mostrar un nivel de madurez artística notable. En la Maestranza dejó varias faenas de gran dimensión, con momentos de alto contenido técnico y artístico, cortando dos orejas y quedándose a punto de alcanzar la Puerta del Príncipe. Su imagen quedó reforzada por la firmeza de su concepto y por la capacidad de asentarse ante los compromisos de máxima responsabilidad.
Ese mismo tono de regularidad y firmeza lo ha mantenido en plazas de primera categoría en el arranque de campaña, donde ha dejado tardes de toreo templado y firme, combinando poder y expresión en distintos registros. A ello se suman actuaciones de gran impacto en circuitos de menor tamaño pero alto rendimiento artístico. En total, en suelo europeo, lleva 12 corridas de toros –cinco de ellas en plaza de primera-, con un resultado de 19 orejas y dos rabos.
Con este bagaje, Borja Jiménez afronta su encerrona en Madrid no como un punto de partida, sino como la culminación de un ciclo de madurez. La cita en Las Ventas se presenta así como el gran examen de una temporada en la que ha sabido combinar impacto, continuidad y firmeza en plazas de distinto perfil, llegando a la primera plaza del mundo en uno de los momentos más sólidos de su trayectoria reciente.
















