Redacción Francisco Oliver:
La Plaza de Toros de Valencia acogía esta tarde la primera corrida del abono de Fallas, con un encierro de La Quinta para Saúl Jiménez Fortes, Román Collado y David de Miranda. La tarde tuvo nombre propio: el diestro onubense, que volvió a reivindicarse en una plaza de primera categoría tras firmar una actuación de gran firmeza y temple frente al sexto, lo que le permitió cortar la única oreja del festejo, dejando patente su crecimiento y su capacidad para imponerse a un encierro exigente.
Cuarterón, número 84, guarismo 1, con 500 kilos, fue el primero de la tarde de la ganadería de La Quinta. En el recibimiento desarmó a Saúl Jiménez Fortes con embestidas sosas, aunque dejando entrever cierto peligro. En el primer puyazo cumplió sin excesos, mientras que en el segundo se arrancó con prontitud, metiendo la cara abajo y empujando con fijeza. Fueron dos buenos puyazos de Antonio Muñoz, que dejó el toro bien medido en el caballo. Fortes inició la faena de muleta por abajo, dando continuidad a una primera serie notable con la mano derecha. Logró ligar dos tandas por ese pitón, con ligazón y trazo, aunque con algunos enganchones propios de la condición del animal. Al cambiar a la mano izquierda, el toro se entregó menos y la serie perdió intensidad. Cerró el trasteo con unos ayudados por bajo, antes de entrar con el acero en la suerte natural, dejando una estocada caída. No hizo efecto y fue obligado a volver a entrar con el toro ya cerrado en tablas y con el descabello pasaportó al animal. Palmas.
Corbatillo, número 6, guarismo 1, con 505 kilos, fue el segundo toro de La Quinta. Bonito de hechuras, fue aplaudido de salida y permitió un buen recibo capotero de Román Collado, que lo remató con una buena media. En el primer puyazo el toro peleó empujando, aunque solo con un pitón; en el segundo, Román lo dejó largo y el astado se arrancó con alegría y la cara abajo, aunque la pelea en varas resultó discreta, con dos puyazos traseros. Quitó David de Miranda, aunque el toro mostró una embestida algo sosona. En banderillas destacaron un muy buen par de Fernando Sánchez y dos buenos pares de Ángel Gómez. Román inició la faena de muleta en los medios, con un buen comienzo por la derecha aprovechando la arrancada alegre del toro. Ligó dos buenas tandas por ese pitón, antes de cambiar a la mano izquierda, donde el animal tuvo menos recorrido y fue apagándose, dejando cada vez embestidas más sosas. Entró a matar en la suerte natural, dejando una estocada entera aunque contraria. Hubo leve petición de oreja, no atendida por el palco, quedando todo en ovación para el torero.
Ibarreño, número 32, guarismo 1, con 557 kilos, fue un bonito tercer toro, largo y cómodo de cara, que esperó David de Miranda en un saludo capotero. Lo llevó hacia los medios, donde el astado humilló mucho, aunque con cierta descoordinación. Tras su desempeño, vio el pañuelo verde y vuelta a corrales.
Como tercero bis, salió Comandante, número 57, guarismo 0, con 530 kilos. El recibo capotero se ejecutó por delantales, aunque el toro salió con la cara alta y sin emplearse. En el primer puyazo, protestó y hizo sonar el estribo, repitiendo actitud en el segundo. El quite de Fortes por chicuelinas apenas tuvo emoción, ante una embestida sosona del animal. En banderillas, el toro esperó mucho, y la faena de muleta de De Miranda comenzó por abajo, seguida de una serie por la derecha que el toro pasó muy sosamente. La embestida continuó sin transmitir, y Miranda se vio muy por encima del animal. Entró con el acero en la suerte contraria, pinchando primero y dejando después una estocada muy caída pero efectiva. El toro recibió pitos, mientras que Miranda tuvo silencio por parte del público.
Cartujano, número 88, guarismo 2, con 550 kilos, fue el cuarto toro de la tarde. Acapachado, abría más la cara que sus hermanos. Lo recibió Saúl Jiménez Fortes de rodillas, continuando con la verónica, aunque el toro, con poca fuerza, se quedó corto en sus arrancadas. En el primer puyazo, empujó con un solo pitón; en el segundo, no pudo y apenas recibió un puyazo marcando la puya. Durante el tercio de banderillas, el animal también mostró escasa fuerza. Fortes brindó la faena a Enrique Ponce y comenzó la faena intentando sacarlo hacia la segunda línea, pero la falta de empuje del toro no le dio opciones. Se preparó para la suerte natural y logró dejar una estocada entera aunque caída.
Comadreja, número 26, guarismo 2, con 550 kilos, quizá fue el toro más fuerte de la corrida. Lo recibió Román Collado de rodillas, ejecutando cuatro verónicas y una chicuelina también con la rodilla en tierra. En varas, el piquero erró en el primer puyazo, y en el segundo el toro se arrancó de lejos y propinó una buena vara, dejándose pegar. Destacaron en banderillas un grandísimo par de Fernando Sánchez y un buen segundo par de César Fernández, ambos obligados a desmonterarse. Román brindó la faena al público antes de iniciar su labor de muleta. Comenzó con doblones por abajo, enseñando al toro y dándole distancia, para continuar con una buena serie por la derecha, seguida de otra similar. Al cambiar a la izquierda, el toro salió con la cara alta en cada muletazo, perdiendo fuerza y recorrido. Román retomó la mano derecha, imponiéndose al animal y llevando la faena con temple. Terminó con unos molinetes, y se dispuso a estoquear en la suerte natural; pinchó en el primer encuentro y dejó una estocada entera en buen sitio en el segundo, necesitando tres descabellos para que cayera el toro. El público respondió con silencio tanto para el toro como para Román.
Numantino, número 74, guarismo 1, con 535 kilos, fue un toro bajo y muy bien hecho que dejó ver su clase desde el capote de David de Miranda. Humilló con claridad, aunque se quedaba corto y sin terminar de entregarse. En el primer puyazo salió suelto, volviendo al relance para apretar después con un solo pitón; en el segundo se arrancó de lejos y con alegría, protagonizando una buena pelea en el caballo, empujando con la cara abajo. El tercio de banderillas resultó complicado, ya que el toro apretaba hacia los adentros.
Miranda inició la faena con mucho gusto, dejando pronto una muy buena tanda con la mano derecha, llevándolo con suavidad y temple. Al probar con la izquierda, el toro no terminó de entregarse, saliendo con la cara alta y menos celo que por el pitón derecho. De nuevo por la diestra, el astado se le quedó debajo de los vuelos de la muleta y estuvo a punto de prenderlo. Volvió entonces a la izquierda y firmó una serie de gran gusto a pies juntos, antes de cerrar con unas manoletinas muy ajustadas. Se tiró con el acero en la suerte natural, dejando una estocada en todo lo alto que le valió una oreja.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Valencia. Tercera de la Feria de Fallas. Corrida de toros. 6.507 espectadores.
Toros de La Quinta, el tercero como bis tras devolverse el titular.
Fortes, de rosa palo y oro: palmas y silencio.
Román, de azul pavo y oro: ovación y
David de Miranda, de grana y oro: silencio y oreja.
CUADRILLAS
En banderillas en el segundo, destacaron un muy buen par de Fernando Sánchez y dos buenos pares de Ángel Gómez.
Destacaron en banderillas del quinto un grandísimo par de Fernando Sánchez y un buen segundo par de César Fernández, ambos obligados a desmonterarse.






















































