El diestro Julián López “El Juli”, que cortó una oreja de cada toro de su lote, salió hoy a hombros al término de la segunda de abono de la feria de Virgen del Mar de Almería, en una tarde en la que Enrique Ponce obtuvo un trofeo, igual que Roca Rey, que pinchó una gran faena al sexto toro.

Ese sexto fue el mejor de una desigual corrida Zalduendo, un toro que fue a más ante los larguísimos naturales de mano baja que le recetó el peruano, que antes había comenzado toreándolo muy encajado de rodillas en redondo en una declaración de intenciones y muestra de un valor descomunal.

El toro repitió “haciendo el avión” en la muleta de Roca, que se lo pasaba por la espalda en imposibles cambios de mano en los que los pitones rozaban las bandas de la taleguilla del torero. Faena larga, meritoria y, lamentablemente, malograda a última hora con la espada. De las dos orejas que tenía prácticamente aseguradas tuvo que conformarse con una sola.

En su primero, tercero de corrida, el comienzo de faena en la misma boca de riego fue muy vibrante también, pero aquello fue diluyéndose a medida que el toro se iba también parando. Para el recuerdo de los aficionados quedará la emoción vivida por esa faena al sexto.

El triunfador numérico de la tarde fue el Juli, que sorteó un lote de similar comportamiento, dos toros que llegaron a la muleta con muy poca movilidad, agarrados al piso, y sin exceso de clase. Pero el madrileño puso toda la carne en el asador, empujando las embestidas con series derechazos largos y autoritarios, también de naturales (las que menos) pero muy relajadas.

Dos estocadas marca de la casa le permitieron cortar dos orejas, una a cada uno de sus oponentes, para lograr así abrir la Puerta Grande del coso almeriense de la avenida de Vilches.

Enrique Ponce es, probablemente, el torero más esperado en la plaza de toros de Almería, donde tiene legión de seguidores, aunque hoy poco pudo hacer con un lote poco propicio para el triunfo,

El primero tuvo poca fuerza y el de Chiva dedicó gran parte de sus esfuerzos a afianzarlo en la arena, objetivo que logró en la recta final de una faena en la que el público entró con fuerza. Cortó una oreja y todavía le pidieron la segunda, que no fue concedida, algo que no le sentó bien al torero valenciano.

El cuarto, con menos clase todavía, puso a prueba a Ponce, que estuvo mucho tiempo bregando en una faena meritoria y desagradecida por parte del toro. Expuso mucho el hombre con un toro sin entrega, tanto que hasta llegó a escuchar dos avisos antes de montar la espada, y a punto estuvo de que le echaran el toro al corral al demorarse con el descabello. Milagrosamente se salvó.

FICHA DEL FESTEJO Almería, jueves 23 de agosto de 2018. 2ª de Feria. Más de tres cuartos de plaza.

Toros de Zalduendo, desiguales de presentación, con casi 100 kilos de diferencia entre el más ligero y el más pesado, y de variado comportamiento. El primero tuvo clase pero pocas fuerzas; segundo y quinto, muy agarrados al piso; el tercero tuvo movilidad pero le faltó sin clase, el cuarto, reservón; y el sexto fue un gran todo, bravo y a más en la muleta.

  • Enrique Ponce, oreja y ovación tras dos avisos.
  • Julián López “El Juli”, oreja y oreja.
  • Andrés Roca Rey, ovación y oreja.
Crónica y foto Agencia EFE

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