Tarde complicada con los novillos de La Guadamilla en la que resultaron desrazados y desclasados en su mayoría. Marcos sin suerte en su lote. Fernando Plaza rayo a buen nivel y resultó cogido en el sexto. Grande demostró voluntad frente a un lote complicado para obtener triunfo.

LA GUADAMILLA | Marcos – Antonio Grande – Fernando Plaza


Plaza de toros de Moralzarzal, 22 de Septiembre de 2019. Tercer festejo de Feria. Cinco novillos con el hierro de La Guadamilla desiguales de presentación y un sobrero con el hierro de El Retamar chico y feo de presentación.

Marcos (Silencio y Silencio)

Antonio Grande (Ovación y Ovación )

Fernando Plaza (Silencio )


Marcos el primero novillo del lote, resultó ser un animal desrazado. Siempre se acordó del encierro al igual que sus hermanos, marcando siempre las querencias de toriles. No se empleó nada tanto en capote como con la muleta. A pesar de ello Marcos intentó justicarse haciendo un esfuerzo por obtener algún muletazo a pesar de que resultó ser una labor sin calor alguno en los tendidos. 

Con el cuarto, un sobrero de El Retamar, resultó ser un novillo chico y feo por delante.  Anduvo a gran altura Andrés Revuelta en dos pares dejándose llegar el novillo al pecho. El animal resultó tener un buen fondo de nobleza y calidad, pero esa falta de trapío, el público optó por no darle la importancia a la faena. Demasiado fácil para un torero como Marcos que en todo momento estuvo voluntarioso y justificando la actuación.

Antonio Grande, se topó con un primer novillo faltó de raza, que no acabó nunca de emplearse en los vuelos de los engaños. Antonio dibujó una faena a base de voluntad y tesón por sacar agua de un pozo casi seco. Acabó acortando distancias en terrenos del novillo, pero sin llegar a redondear la faena. Recibió ovación.

Con el quinto novillo, Grande enlotó un quinto novillo fuerte, grande con kilos y hecho cuesta arriba, condición que le afectó para no tener que emplearse en los vuelos del capote. En la faena resultó ser un animal desclasado, sin ese empuje en los finales de los muletazos, que la faena necesita para alcanzar el calor del público. Tuvo una virtud Grande, y es que supo ver y entender los toques precisos y cercanos a los ojos que requería el animal, casi sin dejarle pensar entre muletazo y muletazo. Recibió una ovación calurosa del público moralo.

El madrileño Fernando Plaza con el primero de su lote, animal alto de agujas, recibió con templadas verónicas. Con la muleta, Fernando dibujó una faena llena de personalidad. Siempre basada en la verticalidad, economía de movimientos y un buen juego de cintura. Intentó alargar las embestidas del animal, llevandoló en línea recta pero sin llegar a la conjunción de toro y torero. El público valoró el esfuerzo del torero que perdió el triunfo por el fallo con los aceros.

Con el sexto novillo, un animal serio por delante, Fernando resultó cogido en el comienzo por estatuarios en el centro de la plaza. Entró Marcos para despachar al animal después de tres tandas por ambos pitones. Antes, cuajó un tercio de banderillas Juan Parra y ante una clamorosa ovación del público saludo montera en mano. Resultado fué silencio

NOTA: Destacaron los pares de banderillas de Andrés Revuelta y Juan Parra que saludó montera en mano.

FOTOS: Andrés Gete

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