El XL aniversario de estos prestigiosos premios instituidos por El Corte Inglés también homenajeó al maestro Curro Romero, que recibió el Premio de Honor
La conmemoración de los cuarenta años de estos galardones sirvió también para repasar buena parte de la historia reciente de los mismos y muchos de los diestros acudieron a esta velada extraordinaria.
La Sevilla taurina volvió a vestirse de gala para celebrar una de las citas más emblemáticas del calendario cultural y taurómaco de la ciudad: el XL Aniversario de los prestigiosos premios ‘Puerta del Príncipe’, instituidos por El Corte Inglés hace ahora cuatro décadas. El majestuoso Patio de la Montería del Real Alcázar acogió -martes, 12 de mayo- una ceremonia cargada de simbolismo, memoria y reivindicación de la tauromaquia como una de las grandes señas de identidad sevillanas. Sin embargo, entre homenajes históricos y evocaciones de tardes legendarias, hubo un nombre que volvió a sobresalir con fuerza propia: el del torero onubense David de Miranda.
El diestro de Trigueros reafirmó en esta gala el extraordinario momento que atraviesa su carrera al recoger, por segundo año consecutivo, el trofeo que le acredita como máximo triunfador de la Feria de Abril. Una distinción que adquiere una dimensión aún mayor al convertirse nuevamente en el único espada capaz de abrir la codiciada Puerta del Príncipe en las ediciones de 2025 y 2026, una hazaña reservada únicamente a los elegidos por la historia de la Real Maestranza.
La repetición de semejante logro no hace sino consolidar el nombre de David de Miranda entre los grandes protagonistas del actual panorama taurino. Su regularidad, firmeza y capacidad para conectar con los tendidos sevillanos le han permitido encadenar dos temporadas memorables en el Coso del Baratillo, donde ha firmado páginas de enorme calado emocional y artístico. Sevilla, plaza de máxima exigencia y termómetro indiscutible del toreo, ha terminado por rendirse a la autenticidad y al concepto templado del torero onubense.
La conmemoración de los cuarenta años de estos galardones sirvió también para repasar buena parte de la historia reciente de la tauromaquia sevillana. Muchos de los nombres que marcaron distintas épocas acudieron a esta velada extraordinaria, encabezados por el maestro Juan Antonio Ruiz Román ‘Espartaco’, primer gran triunfador de unos premios nacidos en los años ochenta, coincidiendo con la eclosión definitiva del legendario matador de Espartinas.
Junto a él estuvieron otros toreros que dejaron huella en la Real Maestranza, como Manuel Jesús ‘El Cid’, Juan José Padilla, Francisco Rivera Ordóñez, Manuel Caballero, Raúl Gracia ‘El Tato’, Pablo Aguado, Jesús Millán o Salvador Cortés, en una reunión marcada por la nostalgia y el reconocimiento a toda una tradición taurina.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el homenaje tributado a Curro Romero, auténtico mito del toreo sevillano, quien recibió un Premio de Honor en reconocimiento a su legado artístico y sentimental. El maestro de Camas, acompañado por su esposa Dña. Carmen Tello, despertó una cerrada ovación al aparecer en el recinto, evidenciando el profundo vínculo emocional que mantiene con la afición hispalense.
La gala, conducida por el periodista José Antonio Rodríguez, estuvo marcada asimismo por el recuerdo permanente a la extraordinaria actuación de Morante de la Puebla durante la pasada Feria de Abril. Aunque el torero cigarrero no pudo asistir debido al proceso de recuperación de la grave cornada sufrida durante el ciclo, su nombre fue protagonista constante de las conversaciones y del propio palmarés. Morante fue reconocido por la mejor faena y el mejor toreo de capote de la feria, premios que refrendan el impacto artístico de su inolvidable tarde en la Maestranza.
Junto a David de Miranda y Morante, también fueron distinguidos otros protagonistas del serial abrileño. La ganadería El Parralejo recibió el reconocimiento al mejor toro del ciclo; el banderillero Antonio Chacón fue premiado como mejor subalterno; mientras que Manuel Escribano obtuvo el galardón a la mejor estocada tras una actuación especialmente celebrada por la afición sevillana. También destacó la presencia de Andy Cartagena, reconocido como mejor rejoneador por su brillante actuación durante la feria.
Más allá de los trofeos entregados, la ceremonia tuvo un profundo carácter evocador. Los asistentes recordaron aquellas históricas celebraciones taurinas que marcaron el nacimiento de estos premios en la Sevilla previa a la Expo del 92. La noche concluyó con la tradicional fotografía de familia y una animada recepción en los jardines del Real Alcázar, convertidos una vez más en punto de encuentro de profesionales, aficionados y personalidades vinculadas al mundo del toro. Pero entre todos los nombres propios de la velada, el eco triunfal volvió a quedar asociado al de David de Miranda, protagonista indiscutible de una nueva página dorada en la historia reciente de la Feria de Abril y único torero capaz de conquistar consecutivamente la Puerta del Príncipe en dos temporadas consecutivas.
FOTO: Manolo Vasco

















