Redacción Ángel Estevez
Abrió plaza un toro de nombre Beduino , negro bragao meano corrido y axíblanco de la ganadería de Martín Lorca al que Curro Díaz lo recibió con suavidad a la verónica, tras la suerte de varas y las banderillas brindó Curro Díaz al cielo, a la muerte de su padre el pasado viernes. La faena de muleta tuvo pinceladas de buen trazo en la muleta del torero andaluz que dejo derechazos de calidad sueltos. El toro perdió las manos cuando se lo obligó y la exigencia del torero no pudo ser mayor. Dignos tuvo el matador que mató de medias tocada tendida que le permitió usar el cabello. Ovación .
El segundo de la tarde fue un toro de nombre «Venteñito» un toro de Martín Lorca de 584 kilos , negro de capa al que paró Rafa Serna con el capote, realizó su suerte de quite tras los pullazos Diego San Román y replicó el propio Rafa Serna por chicuelinas antes de las banderillas, brindó la muerte de su toro a su compañero Curro Díaz. Poca historia tuvo la faena de muleta de Serna ante un toro que le costaba avanzar hacia adelante, lo intentó el torero sevillano sin éxito y finalmente tuvo que abreviar y coger la espada. Pinchó con la tizona y fue silenciado.
El castaño tercero de Martín Lorca fue protestado por falta de fuerza en los primeros tercios, el presidente no accedió a las protestas de primera pero en el tercer par de banderillas el toro perdió las manos y fue devuelto a los corrales. Se corrió turno y en su lugar saltó el que estaba enchiquerado como Sexto de Martín Lorca. Un toro de nombre «Tibetano» , negro, de 579 kilos . Tras pararlo Diego San Román brindó la muerte del toro a su compañero Curro Díaz y comenzó una faena de muleta colocado en los medios basándose al toro de inicio por la espalda en el pase del péndulo, haciendo que los tendidos volvieran a tener atención a lo que pasaba en el ruedo, en la siguiente tandas no hubo el acoplamiento deseado por parte del mexicano, parte de la plaza le recriminó colocación a la hora de citar y la faena se quedó en tierra de nadie. Pincho en varias ocasiones a lo hora de entrar a matar , silencio tras dos avisos .
Una vuelta al ruedo dio Curro Díaz en el cuarto de la tarde de Martín Lorca un toro colaborador con el que el torero de Linares estuvo asentado. Las tandas tuvieron altibajos. Mató bien su rodillas y hubo petición de oreja pero el presidente no accedió a ella y todo quedó en una meritoria vuelta al ruedo.
El que hizo quinto fue un toro de nombre «Casero» al que Rafa Serna lo recibía la verónica con temple. El mismo temple usó el sevillano con la muleta en tandas por ambos pitones en la que el toro repitió con movilidad aunque tuvo el defecto de echar la cara arriba a medio muletazo. No paró el sevillano de buscar la coloración y la ligazón de los muletazos en las tandas. Mató de medias tocada y descabello. Palmas para el toro de Martín Lorca en el arrastre y silencio para el torero sevillano
Cerró plaza un sobrero de Carmen Valiente, burraco de pelo de 555 kilos, el que correspondió al mexicano Diego San Román tras ser devuelto el tercero de la tarde. En la faena de muleta el mexicano frente al toro burraco ,tuvo buenos momentos con pasajes de intensidad que no acabaron de ser redondeados aunque dejó su sello de toreo lento frente al colaborador toro de Carmen Valiente. Finalizó su actuación Diego San Román con bernardinas y mató con una estocada en dos tiempos que le permitió descabellar . Silencio
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Corrida de Toros del Domingo de Resurrección 2026. 10.000 personas en los tendidos
Toros de Martín Lorca. Quiso humillar el buen primero, muy justito de fuerzas, desrazado fue el segundo, de más a menos fue el tercero, que tuve celo y acometividad en sus embestidas sin ninguna opción para el lucimiento, de buena condición fue el cuarto, que se entregó en la muleta, tuvo prontitud alegría y movilidad el quinto, aunque fue a menos en la muleta
Curro Díaz, de verde pino y azabache, ovación y vuelta al ruedo tras petición
Rafael Serna, de azul noche y oro, silencio y silencio
Diego San Román, de obispo y oro, silencio tras dos avisos y silencio tras aviso
Incidencias: Al finalizar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en memoria de Francisco Díaz, padre de Curro Díaz, y del torero malagueño Ricardo Ortiz. Curro Díaz fue obligado a saludar al finalizar el paseíllo
FOTOS PABLO RAMOS


































