Borja Jiménez vuelve este domingo a Las Ventas para afrontar una nueva apuesta con una ganadería indisolublemente ligada a su historia reciente en Madrid. El sevillano se medirá de nuevo a los toros de Victorino Martín, el hierro con el que en 2023 cambió el rumbo de su carrera al cortar tres orejas y abrir por primera vez la Puerta Grande venteña. Lo hará después de una temporada de 55 corridas, 84 orejas y dos rabos que le ha consolidado de nuevo en la cabeza del escalafón y en la que ha vuelto a asumir compromisos de máxima responsabilidad.
No es una elección casual. Borja quiso a Victorino para Madrid en Otoño y así lo anunció ya durante la Gala de San Isidro, dejando claro que se trataba de una apuesta personal. Pocos hierros explican mejor su transformación profesional. En 2023, aquella histórica tarde de tres orejas ante los de la A coronada supuso el punto de inflexión después de años de lucha por recuperar un sitio en las grandes ferias. Un año después volvió a encontrarse con Victorino en Las Ventas y volvió a salir a hombros tras desorejar a ‘Milhijas’. Ahora regresa a esa misma combinación, pero desde una posición muy distinta: como uno de los nombres asentados en los carteles de máxima responsabilidad.
Los números permiten dimensionar su 2026: 55 corridas, 84 orejas y dos rabos, con triunfos en plazas como Olivenza, Valladolid, Nimes, Alicante, Zamora, Burgos, El Puerto de Santa María, Dax, Cuenca, Salamanca, Albacete, Guadalajara, Murcia o Logroño. Pero su temporada ha ido bastante más allá de las estadísticas. Sevilla, Madrid, Málaga, El Puerto de Santa María y Cuenca han sido escenario de algunas de sus faenas de mayor dimensión, en un año en el que ha mostrado continuidad, capacidad para responder ante registros diferentes y, sobre todo, la regularidad exigida a quien pretende permanecer en la zona alta del escalafón.
Especial relevancia ha tenido nuevamente Sevilla, donde durante la Feria de Abril se quedó en apenas 48 horas dos veces a las puertas de la Puerta del Príncipe. Primero, precisamente frente a Victorino Martín en el mano a mano con Manuel Escribano, cuando el palco y posteriormente la espada dejaron el premio por debajo de la dimensión de sus faenas. Dos días después, junto a Morante de la Puebla y Tomás Rufo, volvió a acariciar el gran triunfo tras cortar dos orejas y dar una vuelta al ruedo. La Maestranza confirmó entonces, de nuevo, a un Borja templado, poderoso y preparado para asumir las responsabilidades propias de una de las cabezas del escalafón.
En Madrid también tuvo este año una apuesta todavía mayor. El 7 de junio decidió encerrarse con seis toros en Las Ventas en una tarde en la que dejó especialmente dos faenas de enorme importancia al cuarto y al quinto. Aquella encerrona confirmó una línea que ha definido buena parte de su temporada: Borja no se ha limitado a buscar triunfos, sino que ha querido asumir retos capaces de medir el momento profesional que atraviesa.
Y este domingo vuelve a hacerlo. Victorino reaparece en su camino en el escenario donde comenzó prácticamente todo. Con este hierro consiguió aquella primera Puerta Grande de 2023 y con ‘Milhijas’ volvió a salir a hombros un año después. Tres años más tarde, el contexto ha cambiado por completo. El Borja que entonces necesitaba que Madrid cambiara su carrera es hoy un torero consolidado en las grandes ferias, después de una campaña que ha terminado de confirmar su posición.
Las Ventas vuelve a medirlo todo y Borja Jiménez ha elegido hacerlo ante una de las ganaderías que mayor significado tienen en su trayectoria. 55 corridas, 84 orejas y dos rabos después, regresa al lugar y al hierro con los que empezó a cambiar su historia. Esta vez no para conquistar un sitio, sino para revalidarlo.