Desierto el premio en la concurso de Zaragoza
La tradicional corrida concurso de la Feria del Pilar en Zaragoza pasó con pena y sin gloria. No hubo trofeo alguno y tan solo Rubén Pinar pudo sacar algo positivo aprovechando el fondo que tuvo el de Hnos. Sánchez Herreros.
Por octavo año, desde que se creó en 1968, se ha quedado desierto el premio a la mejor ganadería en la tradicional corrida concurso, sin contar, lógicamente, los dos años de la pandemia. Esto da ya una idea general de lo poco de sí que ha dado la tarde, que se puso a la contra prácticamente desde el principio. Con algunos diestros además sin apenas actuaciones anteriormente. La feria, con la primera de toros ya, sigue sin coger vuelo. Esperemos que no tarde en hacerlo.
Con larga de rodillas recibe Paulita al de Castillejo de Huebra, que, si bien se arrancó a distancia, se defendió más que empujó en el caballo durante los cuatro encuentros. No creyó el maño en las posibilidades de su oponente, que al final buscó tablas, y se le fue sin torear. Sus paisanos le trataron con cariño tapando su descolocación. Muy poco torea el diestro y se le nota. Espada entera algo tendida.
A portagayola se fue Serranito para recibir al de Pereda, siendo muy aplaudida su estampa. También se arranca desde lejos y sin emplearse luego. Comenzó la faena con el pase cambiado por la espalda. Mientras buscaba acoplarse con él el madrileño fue arrollado sin consecuencias pues estuvo entre los pitones. A partir de ahí al toro cada vez le costaba más pasar y sacaba peligro sordo, con lo que el madrileño tiró de espada, ejecutando la suerte de manera desconfiada.
Salió el de López Gibaja acalambrado y descoordinado por lo que fue devuelto y salió el sobrero de Pereda que salió suelto del capote de Joselillo. En varas perdió las manos varias veces y el presidente se negó a devolverlo pese a las reiteradas y mayoría protestas. El inicio de la lidia marcado por los gritos de «fuera del palco» dirigidos a la presidencia. Consiguió hacer faena, aunque sin emoción, Joselillo a base de llevarlo a media altura y haciendo que le durara más de lo previsto. La estocada entera casi arriba y efectiva.
Protestado el de Hnos. Sánchez Herreros para la lidia de Rubén Pinar, por considerarse justo de presentación. El tercio de varas pasó sin pena ni gloria. Más asentado el albaceteño que sus anteriores compañeros supo manejar y entender a su astado. Este sacó más fondo, teniendo un buen pitón derecho. El diestro al natural solo algunos sueltos. Hubo de descabellar, tras una casi entera baja, oyendo un aviso.
A pesar del desconcertante y caótico tercio de varas, el de Aurelio Hernando empujó más que el resto en el caballo, fue muy castigado y recibió muchos pases durante el mismo. Carlos Gallego acusó su falta de actividad en los ruedos, por lo que los pases se sucedieron como si nada y dando la sensación al final de que el burel se quedó cosas dentro. Estocada trasera y descabello.
Juan del Álamo lanceó con gusto a la verónica al cierraplaza del hierro de Hermanos Cambronell, siendo otro que se arrancó a distancia, una sola vez, pero sin hacer pelea. División de opiniones en el momento del brindis al público. Nada de provecho pudo obtener el mirobrigense de un burel descastado, con la cara siempre arriba, defendiéndose y yendo a menos, terminando con pases de uno en uno. La casi entera algo desprendida fue suficiente.
Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza (1ª). 3ª de la Feria Taurina del Pilar 2023: media plaza. Corrida Concurso de Ganaderias. Toros de Castillejo de Huebra (1°): buena presentación y sin casta, José Luis Pereda (2° y 3° bis): de excelente presentación, con dificultades y cierto peligro el 2°, de buena presentación, noble y flojo el 3° bis, López Gibaja (3°): devuelto, Sres. Hnos. Sánchez Herreros (4°): de justa presentación y aceptable juego, Aurelio Hernando (5°): de justa presentación y manejable, y Hermanos Cambronell (6°): de aceptable presentación y descastado.
Incidencias: tras el paseíllo sonó el himno Nacional. Saludó Manolo de los Reyes tras parear al 1°. Más de dos horas y media de festejo.
Paulita: vuelta por su cuenta.
Serranito: saludo.
Joselillo: saludo.
Rubén Pinar: saludo.
Carlos Gallego: saludo.
Juan del Álamo: silencio.
Crónica: Fiesta Nacional.
Galería fotográfica: Phlippe Gil Mir



















Vareado y «feo» por delante, por aparatoso y cornivuelto de pitones, tuvo este que abrió plaza un punto de reservón que el veterano diestro supo corregir, encelándole con suavidad y a media altura para hacerle más cómodo el esfuerzo, hasta llegar a cuajar así un buen puñado de largos y templados naturales.
Entre los buenos toros de la tarde hay que inculir también al fino y terciado segundo, más medido de fuerza per con una palpable calidad en su noble embestida. Pedía así más sutileza en el trato que la que aplicó Miguel Angel Perera, desde un principio y en todo obstinado en forzarle tan por abajo en los cites y en el trazo que acabó haciendo que el animal se parara, casi acobardado.
De seguir así, la faena hubiera sido memorable, pero el esfuerzo que supone un hacer un toreo de tanta entrega, aun en una sola serie de muletazos, pareció desfondar al propio torero, que, lamentablemente, ya no volvió a repetir un momento de tanta y auténtica intensidad. Y eso que «Tomatillo» seguía teniendo muy alto su rebosante depósito de raza.