El Club Cocherito celebró ayer, martes, el primero de sus coloquios vespertinos, programados en el contexto de la Semana Grande de Bilbao y de sus Corridas Generales, en el que los invitados participantes valoraron el festejo de la tarde con reses de Dolores Aguirre.
La ganadera de la divisa del día, Isabel Lipperheide, fue una de las invitadas y coincidió con el resto de los presentes en mostrar su satisfacción por el desempeño de sus astados. “Me han gustado mucho los dos primeros y el cuarto, hasta que se rajó”, afirmó antes de valorar muy positivamente la actitud de Damián Castaño: “Es muy generoso con los toros y se lo agradezco; ha estado muy bien”. Sin embargo, sobre el otro espada del cartel se limitó a decir que no hablaba sobre él, visiblemente molesta con la actitud del extremeño sobre todo en la suerte de varas del quinto de la tarde.
También tomaron parte en el coloquio el periodista cántabro Borja Cavia, que expresó su complacencia por la actitud de los tendidos: “Estoy contento porque he visto a una afición atenta, expresiva y que valoró todo lo que se hizo en la plaza, desde el tercio de varas a la presentación del ganado”. Cavia recordó la exaltación de los valores de la Feria de Santander cuando, en realidad, no hubo en ese ciclo ninguna tarde con toros ni con tercios de varas como los vividos en la primera de Bilbao.
Junto con Cavia acudió el novillero cántabro Eduardo Rodríguez, que se congratuló de asistir a la semana de Bilbao y explicó sus sensaciones como espectador y también ante sus próximas actuaciones en Orozko y su debut con picadores en Ampuero, el día 8 de septiembre.
En la mesa, dirigida por Alvaro Suso, tomó la palabra el ex presidente del Club Cocherito Sabino Gutiérrez, quien manifestó haber disfrutado de la corrida, aunque destacó que echó en falta un tercer integrante del cartel, porque el mano a mano no tenía mucho sentido y se notó. Para el resto de los días se mostró un tanto escéptico.
El coloquio, que concluyó con la participación de diversos de los asistentes, estuvo precedido de la presentación de la revista-anuario del Club a cargo del presidente, Javier Nebreda, y de la vicepresidenta, Laura del Rey. En la publicación se repasa la evolución de la temporada actual y se recoge, entre otros temas, un resumen de las múltiples actividades organizadas por el decano de los clubes taurinos. La revista-anuario también dedica una selección de artículos al 75 aniversario de la alternativa de Antonio Ordóñez, los centenarios de la muerte de Mazzantini, de la confirmación de la alternativa de Pepe Ortiz y del nacimiento del cineasta Rafael Azcona.
Una parte destacada de sus páginas se centra en los 150 años del nacimiento de Cástor Jaureguibeitia Ibarra, “Cocherito de Bilbao”, su perfil como torero y la sociedad de aquel momento, recién concluida la tercera guerra carlista. Julián López, ‘El Juli’, uno de los grandes toreros de Vista Alegre en el siglo XXI, protagoniza, asimismo, uno de los espacios de la publicación al haberse cumplido (el pasado día 23 de agosto), un cuarto de siglo de su primer gran triunfo, cuando solo contaba 18 años.
Entre otros temas culturales, la revista-anuario del Club Cocherito aborda la celebración de los cien años de la novela “Fiesta”, en la que Ernest Hemingway enseñó los toros al mundo; el derecho de los niños a ir a los festejos taurinos; la relación extensiva que mantienen el toro de lidia y la gastronomía; y la presencia de vocablos y expresiones taurinas en el lenguaje cotidiano y, de manera particular, en la letra de las canciones. También se recoge una reflexión personal sobre el misterio de los toros, como romance de modernidad y rebeldía, que todos querrían saber pero que solo algunos aceptan sin intentar entenderlo. Una entrevista a Saúl Jiménez Fortes cierra la sección cultural de la publicación.
La revista-anuario también recuerda con afecto y admiración las figuras de Álvaro Domecq Romero, Rafael de Paula y Guillermo Sanz Castrillejo, “Caracolillo”, que han fallecido en fechas recientes.
















