El novillero de El Puerto de Santa María cuajó una gran actuación el pasado domingo en la Real Maestranza, dando una vuelta al ruedo con fuerza. Este sábado afronta, con la máxima ilusión, su presentación en los ruedos del país vecino
Con la moral en alza después de dejar su sello en la Real Maestranza de Sevilla el pasado domingo, acude Gonzalo Capdevila a la cita de este sábado, 23 de mayo, en Vic-Fezensac.
El espada portuense ofreció una gran dimensión en el coso maestrante, dando una vuelta al ruedo tras fuerte petición de oreja en el primero de su lote. La disposición y la entrega sin límites fueron la tarjeta de presentación de Gonzalo Capdevila ante la afición sevillana, marchándose a recibir al segundo de la tarde a la puerta de chiqueros. En su primera actuación en Sevilla, el novillero gaditano caló hondo entre el público hispalense, que pudo comprobar el gran momento que atraviesa en su carrera, mostrando ganas y actitud pero también un concepto clásico y puro del toreo. Con ese primer ejemplar de Murteira Grave sobresalió su toreo de mano baja, templado y reunido, con la mano derecha, puesto que por el izquierdo el burel protestó más. La raza y la determinación de Gonzalo Capdevila le costaron una voltereta al ejecutar unas bernadinas para concluir la faena. Se repuso el torero y pasaportó a su antagonista de un espadazo en todo lo alto. La oreja fue solicitada de forma mayoritaria por el respetable, pero desde el palco presidencial no se concedió el trofeo. Dio la vuelta al ruedo con mucha fuerza y, sobre todo, evidenció el crecimiento y evolución como torero que ha experimentado.
El quinto novillo de la tarde apenas le dejó a Capdevila expresarse, ya que se paró muy pronto y terminó la lidia rajado. Voluntarioso y con buena técnica y oficio, le extrajo todo lo que llevaba dentro al de Murteira Grave, siendo ovacionado al concluir su actuación.
Gonzalo Capdevila afirma haberse sentido “muy a gusto en Sevilla. Fue una tarde bonita, en la que pude comprobar que la afición hispalense estaba conmigo, que era receptiva a mi toreo. La verdad que fueron sensaciones especiales y únicas”. De igual forma, lamenta que los novillos de su lote no se prestaran algo más al lucimiento, porque “el primero se vino abajo enseguida y el segundo se rajó”.
En cuanto al compromiso de este sábado, 23 de mayo, en Vic-Fezensac que supone su debut en las plazas de Francia, asegura que “es un reto importante en mi carrera, presentarme como novillero en el país vecino. Tengo mucha ilusión y ganas de que la afición francesa también pueda ver mi forma de expresar y sentir el toreo”. El novillero de El Puerto de Santa María alternará con Pedro Andrés y Pedro Luis frente a ejemplares de la ganadería de Aguadulce.
















