La exposición de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia y la Comunidad de Madrid convierte la explanada de Las Ventas en un escaparate del campo bravo durante San Isidro
El toro bravo ha salido esta semana al encuentro de la sociedad en pleno corazón de Madrid. Y la respuesta del público ha superado todas las expectativas. La exposición fotográfica organizada por la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL), con financiación de la Comunidad de Madrid, ha cerrado su paso por la explanada de la Plaza de Toros de Las Ventas tras alcanzar un impacto visual estimado de entre 90.000 y 130.000 personas durante la Feria de San Isidro.
A lo largo de siete días, miles de aficionados, turistas y visitantes han recorrido uno de los espacios con mayor tránsito de la capital, descubriendo a través de veinte imágenes de gran formato la realidad del toro bravo en su entorno natural: la dehesa, el campo, la biodiversidad y el trabajo diario de cientos de familias ganaderas.
La muestra ha registrado sus momentos de mayor afluencia en las cuatro jornadas de “No hay billetes” celebradas esta semana en Las Ventas, con una estimación de entre 15.000 y 20.000 personas diarias pasando frente a la exposición.
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa ha sido su capacidad para conectar con nuevos públicos. Se estima que entre 25.000 y 40.000 jóvenes han visitado la exposición durante estos días de feria, muchos de ellos descubriendo por primera vez al toro bravo fuera de la plaza, en el paisaje donde nace y se cría en libertad.
La muestra también recibió la visita de Su Alteza Real la Infanta Doña Elena, que recorrió la muestra junto a Miguel Martín, director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, respaldando una iniciativa que pone en valor la dimensión cultural, medioambiental y social del toro bravo.
Con diez mupis instalados en la explanada de Las Ventas, la exposición se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados y comentados del entorno de la feria, acercando al gran público una realidad muchas veces desconocida: la del toro bravo como símbolo de conservación, biodiversidad y vida rural.
Fotografía: Plaza 1.
















