Borja Jiménez afronta este jueves en Zaragoza el último compromiso de una temporada que cerrará con 58 corridas de toros y que ha servido para reafirmar su posición en la cumbre del escalafón.
El sevillano hará el paseíllo en la Feria del Pilar junto a Emilio de Justo y Tomás Rufo, frente a toros de Montalvo, después de una campaña marcada por la regularidad y las importantes faenas firmadas en algunas de las plazas de mayor responsabilidad.
El torero de Espartinas ha dejado su sello en escenarios como Olivenza, Valladolid, Nimes, Alicante, Zamora, Burgos, El Puerto de Santa María, Dax, Cuenca, Salamanca, Albacete, Guadalajara, Murcia y Logroño, consolidando una trayectoria ascendente que le ha permitido mantener un lugar destacado en las principales ferias del calendario taurino.
Pero, más allá de losf resultados, Sevilla, Madrid, Málaga, El Puerto de Santa María y Cuenca han sido escenarios de algunas de sus faenas de mayor calado, en las que Borja ha mostrado la madurez, el poder y la profundidad de su concepto. Especialmente significativa fue su Feria de Abril en Sevilla, donde en apenas 48 horas rozó en dos ocasiones la Puerta del Príncipe, así como su encerrona con seis toros en Las Ventas, uno de los gestos de mayor responsabilidad de su campaña, y su oreja el pasado 3 de octubre en la primera plaza del mundo.
Zaragoza representa ahora una nueva oportunidad para poner un broche de categoría a un año de consolidación, en el que Borja Jiménez ha vuelto a demostrar que su presencia en los carteles más importantes no responde únicamente a los números, sino a la dimensión de su toreo en las plazas y los compromisos de máxima exigencia.