Talavante y Fortes Puerta grande en Arévalo (Ávila)

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Los diestros Alejandro Talavante y Fortes han sido los triunfadores del primer festejo taurino de las fiestas que la localidad abulense de Arévalo celebra en honor a San Victorino, al cortar dos orejas cada uno y salir así ambos por la puerta grande.

FICHA DEL FESTEJO

Dos toros para rejones de Castillejo de Huebra, manejables; y cuatro en lidia ordinaria de Garcigrande y Domingo Hernández, cómodos y de buen juego, a excepción del remiso y brusco segundo.

Diego Ventura, ovación y ovación.

Alejandro Talavante, ovación y dos orejas.

Fortes, dos orejas y ovación.

La plaza de Arévalo registró media entrada en los tendidos en tarde soleada.

UN NUEVO RENACER

Ventura no tuvo hoy su tarde en Arévalo. Sus dos toros de Castillejo de Huebra, jugados en primer y cuarto lugar, se dejaron mucho para el toreo a caballo, pero el hispanoluso anduvo un punto desdibujado, sin alcanzar la espectacularidad de otras veces. Tampoco estuvo acertado con los rejones de muerte, de ahí que saludara dos ovaciones al término de sus actuaciones.

Talavante, que poco o nada pudo hacer con un primer toro brusco y a la defensiva, que jamás quiso pelea, y con el que el que anduvo tan voluntarioso como anodino; se desquitó, pero bien, en el quinto, al que instrumentó una faena de auténtica delicia sobre todo al natural, en la que aunó naturalidad, improvisación y sentimiento. Función la espada y cortó las dos orejas.

Fortes ha cogido la senda de un nuevo renacer. Después de la gran tarde de la pasada semana en Burgos, donde salió a hombros tras cortar tres orejas, hoy en Arévalo ha vuelto a demostrar el momento tan bueno que atraviesa, especialmente en su primer toro.

Fue éste un astado de Garcigrande de extraordinario comportamiento, al que cuajó una faena solemne y muy asentada, de sumo temple y largura en el trazo de los muletazos, muy bien conjuntada y rubricada de manera soberbia con la espada. Dos orejas sin discusión.

En el sexto volvió a estar cumbre el malagueño, al que exprimió al máximo en el toreo al natural. Esta vez su mala espada le privó de sumar algún apéndice más a su esportón.

Agencia Efe

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