Simón Casas revoluciona Zaragoza con “De Alquimia y Oro”

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Once toreros han pasado por el estudio de Teseo Comunicación para ser fotografiados por el artista Joserra Lozano con la técnica del Colodión Húmedo.

  La empresa SIMON CASAS PRODUCTION vuelve a realizar una de las campañas de la temporada para anunciar a los toreros que componen la programación de la feria taurina del Pilar de Zaragoza 2016. Esta empresa ya en 2015 dio un vuelco a la comunicación y el marketing taurino con una campaña sorprendente en el contenido y en la forma y tuvo una acogida enrome entre los medios y los asistentes a la plaza que se vieron incrementados en más de un 20% consiguiendo así lleno casi todas las tardes. Esta campaña despertó la inquietud de conocer a los protagonistas por todos los viandantes y cambió la manera de anunciar los espectáculos taurinos.

En 2016, once toreros han pasado por el estudio de Teseo Comunicación para ser fotografiados por el artista Joserra Lozano con la técnica del Colodión Húmedo. Una técnica que data del 1851 y que cambió la manera de fotografiar en aquella época. Una cámara de gran formato antigua, placas de cristal y metal, químicos y formulación y toreros dispuestos a verse como los toreros de la época de
.Lagartijo, Belmonte o Joselito El Gallo

Morante de la Puebla, Cayetano, Enrique Ponce, Alejandro Talavante, la joven rejoneadora francesa Lea Vicens, Juan José Padilla, José Garrido, López Simón, David Mora, Rafaelillo y Ginés Marín  vieron como su imagen se construía entre productos químicos con un aspecto único y de una calidad excepcional. En una era digital donde las cámaras de los teléfonos u otros dispositivos están tan al alcance de la mano, y permiten usar filtros para ser vintage, retro o retocar para “parecer” más bello o bella, esta campaña reivindica con este proceso los valores de la tauromaquia. Autenticidad, una única verdad y sin filtros, una tradición…

En pleno siglo XXI donde la pelea por los píxeles en las grandes compañías es cada vez más feroz, Simon Casas con Teseo apuesta por realizar una campaña espectacular con las dificultades obvias del proceso. Mientras en tres horas de sesión en la actualidad y con métodos digitales obtenemos cientos y cientos de fotografías, en este proceso en 3 horas se realizan de dos a tres placas, muy estudiadas y muy auténticas. La comunión entre el fotógrafo y el retratado es mayor ya que pasamos de milésimas de segundo en el disparo digital a momentos únicos de miradas profundas donde se analizan las personalidades y se trabajan los detalles.

Esta campaña consta de making off y spots enseñando el proceso y tendrá una visibilidad total en muppys, vallas, lonas, estaciones, autobuses llevando la tauromaquia una vez más a la normalidad de las calles de Zaragoza.

DESCUBRE LA TÉCNICA DEL COLODIÓN HÚMEDO

El colodión húmedo o wetplate es una técnica muy complicada de llevar a acabo. Pocos fotógrafos la usan, ( En España no superarán la docena, conociendo tan solo a 4 actuales) por la complejidad en el desarrollo de las fórmulas químicas, y el propio proceso de elaboración de las placas.

 El colodión húmedo es un procedimiento fotográfico creado en el año 1851 por Gustave Le Gray, que fue el primero en indicar un procedimiento con este compuesto, consiguiendo imágenes mediante el revelado con sulfato de protóxido de hierro. Frederick Scott Archer publicó ese mismo año, en Inglaterra, un estudio de tal agente que supuso un gran avance en el desarrollo de la fotografía. El método supone la utilización del colodión, una especie de barniz que se vierte líquido a las placas. El colodión se sensibilizaba en nitrato de plata. Las placas de vidrio tenían que estar muy limpias, para poder obtener imágenes nítidas y sin manchas.

Se llama colodión húmedo porque la placa ha de permanecer húmeda durante todo el procedimiento de toma y revelado de las imágenes. Esto suponía que los fotógrafos tenían que llevar consigo el laboratorio fotográfico a fin de preparar la placa antes de la toma y proceder a revelarla inmediatamente. Se generalizó así el uso de tiendas de campaña y carromatos reconvertidos en laboratorios para los fotógrafos que trabajaban en el exterior. Otro de los inconvenientes de este método era el de la fragilidad de las placas de vidrio empleadas como soporte, que a veces acababan rayadas o rotas, posteriormente.

Con el empleo de este procedimiento se consiguió reducir el tiempo de exposición a unos segundos, lo cual provocó una disminución de los costes. Otra de las grandes ventajas era la estabilidad de la emulsión empleada.

Su generalización motivó el abandono del empleo de otros procedimientos como el daguerrotipo (que no permitía tirar copias), o el calotipo (que presentaba menor nitidez).

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