Los toros pertenecían a la ganadería salmantina de Carmen Lorenzo, muy buenos para el rejoneo y el cuarto toro fue aplaudido en el arrastre. Tuvo presencia en el callejón el gran rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza

Llegó la corrida de rejones que tanto gusta en Ledesma y que, además, sirve como último festejo de la Feria Taurina. Comenzó en una tarde fría y con lluvia, desapetecible, pero los aficionados aguantaron en sus asientos disfrutando de los rejoneadores.

Primero fue el turno para Sergio Galán, que en su primer toro consiguió cortarle una oreja y a su segundo, dos orejas. Le siguió Lea Vicens, que a su primer toro fue silenciada pero en su segundo tras su raza y espectáculo con sus caballos, consiguió una oreja. Por último, Guillermo Hermoso de Mendoza era el rejoneador esperado por muchos asistentes, el cual no defraudó a sus aficionados con el gran manejo de caballos y cortó una oreja a cada toro de su lote.

Los toros pertenecían a la ganadería salmantina de Carmen Lorenzo, muy buenos para el rejoneo y el cuarto toro fue aplaudido en el arrastre. Tuvo presencia en el callejón el gran rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, padre del joven Guillermo.

Media plaza en una tarde fría y lluvia en intervalos de la tarde, pero en el último toro, cayó una buena tromba de agua.

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