Premio Nacional de Tauromaquia a Finito

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El maestro del periodismo, don Paco Mora, ha pedido la Medalla de Oro al Merito en las Bellas Artes para el maestro del Toreo, don Pedro Martínez “Pedrés”, porque según don Paco, es justo y necesario, y yo suscribo tal petición, al mismo tiempo que aprovecho para hacer otra petición, cual es la de que se le conceda al maestro Juan Serrano “Finito de Córdoba”, el Premio Nacional de Tauromaquia, porque también lo considero justo y necesario.
Dicho galardón se creó para premiar la labor realizada durante una temporada, en este caso nos referimos a la de 2018, sin embargo la normativa dice muy claro que, “En casos excepcionales, debidamente motivados, también podrá otorgarse como reconocimiento a una trayectoria profesional”, de hecho ya se hizo con el maestro Paco Ojeda.
El maestro Finito de Córdoba está en su XXVI temporada y, sin ninguna duda, hoy día es un espejo en el que se miran todos los toreros. Ha alcanzado un grado de madurez y de perfección técnica y artística muy difícilmente igualable, y eso no es que lo diga yo, es que lo dicen todos los profesionales del Toreo, sean matadores, banderilleros, picadores, ganaderos, apoderados, empresarios etc.
He visto, muchas veces, como en el campo tentando, aficionados, novilleros sin caballos y con caballos, matadores con bastantes años de alternativa se quedaban admirados, le decían ¡Ole!, le tocaban las palmas, y le consultaban infinidad de detalles, sobre el Toreo.
Le he visto infinidad de veces hacer grandiosas faenas a vacas, a las que el ganadero quería “dar puerta”, porque consideraba que no valían, pero él, tras pedir un poco de calma, seguía toreando y convenciendo al animal, que acaba embistiendo como brava. Por eso también he oído a algunos ganaderos decir que, “cuando tienta Finito todas las vacas son buenas”.
Finito es un artista y, como todos los artistas, ha tenido momentos mejores y otros algo más bajos, pero ahí está su trayectoria, con más de 1360 corridas de toros, 26 toros indultados y triunfado en todas las plazas más importantes el mundo. Pero aun así, en Finito no hay que valorar solo la cantidad, hay que valorar, sobre todo, la calidad, y en este aspecto es insuperable.
A Finito se le podrán discutir algunos detalles, como a todos, incluidos los más grandes de la Historia, pero hay algo que nadie puede discutirle, su CALIDAD. De hecho, en las crónicas de las corridas donde actúa él, es habitual leer como el cronista dice , “Finito hizo lo de más calidad de la tarde”, aunque no hubiese cortado orejas y los otros sí.
Yo, al menos, que estoy viendo toros desde el año 1950, no he visto a otro que le iguale, y menos le supere en calidad. Calidad que unida a su Técnica casi perfecta, (porque la perfección total no existe) le hacen, a nuestro modo de ver, merecedor, sobradamente, del Premio Nacional de Tauromaquia.
Rafael Comino Delgado

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