La niña que torea con el alma

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El torero siempre a movido montañas y esta es una de esas historias que le da grandeza al toreo

Al día recibo ciento de mensajes por vía whatsapp, facebook, correo electrónicos, o cualquier otro medio de contacto,  en muchos hay notas de prensas, en otros alguien pidiendo un favor y en poco hay historias como la que me cuanta Marina y atreves de www.desdelcallejon.com quiero compartir con ustedes.

esta es la historia de Mariana Sánchez García, La niña que torea con el alma

 salonhola, muchas gracias amigo por tomarte el tiempo de leer este correo, bueno, mi historia empieza así: yo nací un 19 de febrero de 1995 en México distrito federal, nací prematura, de 5 meses de gestación,  estuve 101 días en la incubadora, y el calor de la misma me desprendió mi retina, del ojo derecho un 80%, pero del izquierdo fue desprendimiento total, podía ver luces, sombras, los colores solamente veía blanco y negro, pero de repente, caminando por la calle con mi familia, vi como si me hubieran tomado una fotografía, y de repente, todo se me puso negro y desde ese día, no he visto la luz del sol de nuevo.

Bueno, mi historia taurina yo diría que empieza desde mi abuelito materno, ya que él (en paz descanse), era torero en su pueblo, me comenta mi abuelita que lo invitaban a torear o que él se tiraba de espontaneo y toreaba con un sombrero, bueno, a mi abuelita materna también le gustan mucho los toros, de hecho ella fue la que me inculcó este gusto, primero escuchaba las corridas por la TV, pero después le dije a mi mamá que quería ir a la plaza de toros México, afortunadamente vivo muy cerca de ella y me llevó, la primera vez que estuve en ese coso fue algo inexplicable, la banda, los oles, el ambiente, todo desde el primer momento me atrapó, saludar a los toreros, tomarme la foto con ellos, etc, hasta que de repente, un día, pensé ¿qué sentirán los toreros cuando la gente detiene su camioneta para saludarlos?, ¿qué sentirán los toreros cuando están en el cuarto del hotel vistiéndose para salir a la plaza?, ¿qué sentirán cuando están en el patio de cuadrillas a punto de empezar la corrida?, me acerqué con mis padres y les dije: quiero ser torera.

Ellos al principio se negaban y decían que no iba a poder torear, que sin toro no había torero, que me alejara de ese sueño imposible, pero yo fui buscando a personas que creyeran en lo que yo quería hacer, es decir, presentarme en las plazas toreando de salón, y desde ahí ha empezado mi carrera taurina, y gracias a un reportaje emitido el 3 de enero del 2015 que me hicieron aquí en México y que millones de personas lo pudieron ver, me empezaron a llegar festejos y festejos, el año pasado toree en hidalgo, en Texcoco, en San Luis Potosí, en Tlaxcala, en Querétaro, otra vez en Texcoco, otra vez en hidalgo, de nuevo en Tlaxcala y en el estado de México, hasta el momento he cortado 2 orejas simbólicas, no he conseguido la tan anhelada y soñada puerta grande, tampoco he tenido el honor (otro de mis sueños), de conocer una ganadería, pero lo que sería mi mayor sueño sería conocer la cuna del toreo, conocer el país al que todo torero quiere ir a prepararse, es decir, conocer la madre patria, conocer España, conocer el toro español, conocer una ganadería española y pues si dios así lo quiere, conocer la catedral del toreo, conocer la plaza en la cual cada figura quiere estar, conocer la plaza de las ventas de Madrid, yo sé que mi sueño es casi imposible, y más para mí que no cree casi nadie en lo que yo quiero hacer, ya que mi estilo de toreo que quiero presentar a la afición toreando de salón en las plazas no tiene chiste, pero sé que lo puedo lograr con ayuda de dios y de personas que vean con el alma, así como tú, y pues bueno, mi mayor sueño también sería alternar con las grandes figuras tanto españolas como de otros países, como por ejemplo El Juli, Andres Roca Rey, El Fandi etc, y pues bueno, me encantaría terminar con estas palabras, yo sé que mi toreo no tiene chiste, ni transmite peligro, ni miedo, ni emoción ni mucho menos incertidumbre, pero trata de dibujar en la arena la vida de una ciega, una ciega que no ha tenido nada fácil su vida pero que la lidia día a día, y trata de transmitir su historia a los tendidos, tal vez con un peón con cuernos, tal vez con un peón con una carretilla, tal vez simplemente ella, su capote y el viento, pero para ella es un miura, un miura de 600 KGS, bastante negra y peligroso, con una cornamenta muy grande y afilada, y ese miura que intenta dominar y al final lo consigue tiene un nombre simple, se llama ceguera y vida

Mariana Sánchez García

Torera invidente

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