Un gran Castella desoreja a un “montalvo” de vuelta al ruedo en Albacete

0
1320

El diestro francés Sebastián Castella desorejó, tras protagonizar una sensacional faena, al cuarto toro, de la ganadería de Montalvo, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, en el tercer festejo de la feria de la Virgen de los Llanos celebrado hoy en Albacete .

FICHA DEL FESTEJO.- Cinco toros de Montalvo y uno -el primero- de Lozano Hermanos, bien presentados y de dispar juego. El mejor, el cuarto, de nombre “Jilguero”, número 24, nacido en octubre de 2011 y de 558 kilos, premiado con la vuelta al ruedo. Manso y peligroso, el primero; incierto y complicado, el segundo; manejable el tercero; sin raza y a menos el quinto; y manso y remiso, el sexto.

Sebastián Castella: seis pinchazos y seis descabellos (silencio tras aviso); y estocada (dos orejas).

Miguel Ángel Perera: pinchazo y estocada (ovación); y pinchazo, estocada y dos descabellos (ovación).

José Garrido: estocada (oreja); y estocada tendida y tres descabellos (silencio tras dos avisos).

En cuadrillas, Javier Ambel saludó tras banderillear al quinto.

La plaza registró más de tres cuartos de entrada en tarde soleada y de temperatura agradable.

UN RESURGIR EN PLENA MANCHA

Sebastián Castella se las vio y se las deseó con el que abrió plaza, un remiendo de Lozano Hermanos de cortas embestidas y maliciosas intenciones, tirando gañafones y volviéndose. El francés lo intentó vanamente por los dos pitones, antes de darse un atracón de pinchazos y descabellos.

En el cuarto, en cambio, llegó el momento grande de la tarde, el del resurgir de un torero, Sebastián Castella, que estuvo francamente bien con un “montalvo” también sensacional, premiado, a la postre, con la vuelta al ruedo en el arrastre.

El de Beziers inició faena con dos ajustados cambiados por la espalda para continuar con seres ligadas, limpias y cadenciosas por los dos pitones. Labor de mucho ritmo e intensidad, y siempre a más. Esta vez si entró la espada hasta los gavilanes y para Castella fueron las dos orejas de “Jilgero”, que así fue como se llamó tan buen toro de la ganadería salmantina.

Perera sorteó un primer toro de lo más incierto. Se movía pero nunca tomaba los avíos con franqueza, y solamente se prestó por el derecho, por donde el extremeño le hilvanó un par de series de inmaculada ejecución, dentro de un conjunto que no acabó de tomar vuelo, sobre todo por la difícil condición del de Montalvo.

El quinto tampoco fue oponente propicio por su absoluta falta de raza. Perera anduvo con actitud, queriendo a toda costa, e incluso llegó a lograr pasajes estimables en el toreo a derecha, sin embargo, sin llegar a calar lo suficiente en los tendidos. Tampoco anduvo acertado con la espada y nuevamente recogió una ovación desde el tercio.

Garrido volvió a dar otro toque de atención, esta vez en Albacete. A su primero, con el que brilló manejando el percal, lo toreó con mucho aplomo y mando por el pitón derecho, en series de notable calado en los tendidos, que conectaron, y mucho, con la entrega del otro extremeño del cartel. Manejó con acierto la tizona y para él fue la primera oreja de la tarde.

Salió a por todas Garrido en el sexto, al que inició faena de rodillas, pero el poco ímpetu y las escasas ganas de colaborar del manso de Montalvo condicionaron una labor malograda también a última hora con la espada.

Agencia  EFE

No hay comentarios

Dejar respuesta