Enrique Ponce y David Mora abren la puerta grande en la segunda de Almería

0
1022

Los diestros Enrique Ponce y David Mora, con dos y tres orejas, respectivamente, salieron hoy a hombros al término del segundo festejo de la feria en honor a la Virgen del Mar de Almería.

FICHA DEL FESTEJO.- Dos toros para rejones -primero y cuarto- de Luis Terrón, noble el primero y manso el otro; y cuatro en lidia ordinaria de Daniel Ruiz, desiguales de presentación y juego. Destacaron segundo y sexto.

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza: dos pinchazos y rejón (ovación); y seis pinchazos y rejón (ovación).

Enrique Ponce: pinchazo y estocada (oreja); y pinchazo y estocada (oreja con petición de la segunda tras aviso).

David Mora, que sustituía a Roca Rey: estocada (oreja); y estocada (dos orejas).

La plaza registró dos tercios de entrada en tarde agradable.

CÁTEDRA Y NATURALIDAD

Hermoso de Mendoza cuajó una actuación magistral al toro que abrió la segunda de la feria de la Virgen del Mar de Almería. El toro, noble y colaborador, permitió al jinete navarro exhibir su magistral monta y brillar sobremanera montando a “Donatelli”, “Berlín” y “Pirata”, con el que clavó un excelente par a dos manos. El desacierto con el rejón final hizo que perdiera el triunfo.

El cuarto fue todo lo contrario, un toro manso al que Hermoso colocó tres rejones de castigo, lo que hizo que, lejos de avivar las embestidas, el animal se agarrara al piso y apenas quisiera colaborar. El de Estella tuvo que poner todo de su parte para acabar fallando otra vez con el rejón definitivo.

El primero de lidia ordinaria embistió con bravura y celo al capote de Enrique Ponce, que bordó el toreo a la verónica, como también en un posterior quite por cadenciosas y ajustadas chicuelinas. La faena de muleta, basada en el pitón derecho, tuvo guapeza y mucha plasticidad, aroma y ritmo creciente.

Otra cumbre del maestro de Chiva, que solo cortó una oreja por culpa del pinchazo que antecedió a la estocada definitiva.

En el quinto llegó el milagro de todas las tardes en las que se anuncia Ponce, que, a base de técnica y excelsa sabiduría, fue metiendo en el canasto a un toro protestón y a la defensiva, y al que acabó dando “fiesta” en un fin de obra de muy alta nota. Otra vez mató al segundo intento, y nuevamente el premio quedó en singular.

Bonito fue el saludo a la verónica de David Mora al tercero, y más emocionante aún fue el quite por gaoneras que instrumentó desde la misma boca de riego citando de lejos al de Daniel Ruiz, que, sin embargo, solo tuvo dos series en la muleta hasta que se rajó definitivamente. Hasta ese momento todo lo que había hecho Mora fue perfecto. Entrega, firmeza y toreo del bueno para lograr una oreja.

El que cerró plaza, un toro bajo y bien hecho, fue uno de los toros de la corrida, sensacional sobre todo por el pitón izquierdo, por donde David Mora argumentó una faena de altos vuelos, muy templada y bien compactada de principio a fin, lo que, tras la estocada final, le valió para cortar las dos orejas.

Agencia EFE

No hay comentarios

Dejar respuesta