Dos festejos en Peñafiel (Valladolid)

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Dos festejos taurinos en la fiestas de Peñafiel

La localidad vallisoletana de Peñafiel, tiene cerrado los carteles de su tradicional fiestas de Nuestra Señora y San Roque de Peñafiel,  organizado por el ayuntamiento de la localidad.

Los festejos son

Lunes 15 de agosto, novillada sin picadores, 2 erales de Hnos, Rodríguez de Casasola, para el novillero Francisco de Manuel

Miércoles 17 de agosto, festejo de rejones, 3 novillos de Hermanos Sánchez Herrero para los caballeros rejoneadores, Héctor Barcenilla y Paulo Jorge Santos

festejos en un escenario de excepción

El nombre de Plaza del Coso deriva de los tradicionales “corros de los toros” que existían en la Edad Media en España para correr a los toros.

Esta de Peñafiel es una de las pocas plazas de este tipo que se conservan en España, en la que aún se siguen celebrando en su interior fiestas taurinas, de modo que este ejemplo de arquitectura popular que emplea piedra, adobe y madera, de planta cuadrangular, mantiene, después de muchos siglos, el uso para el que fue creada.

Si uno se sitúa en el centro de esta plaza medieval, a la se entra por una de las dos puertas de acceso, al oeste y al norte, se observan viviendas de diferentes alturas, dos o tres pisos normalmente, con huecos en la planta baja que sirven de burladeros y amplios balcones adintelados a modo de miradores hacia la arena, decorados en muchas ocasiones con buenos trabajos de carpintería, ya sea en los guardamalletas que los cubren con arabescos, – adornos que imitan formas de hojas, flores, frutos, cintas, y aparecen mucho en ciertas construcciones árabes-, ya sea en arcos carpaneles, conopiales o de medio punto.

Una guardamalleta es un adorno de madera calada que se suele poner en el borde inferior de los tejados para formar un remate al modo de pabellón de tienda. También se denomina así la plancha de madera o palastro situada en lo alto de un hueco del balcón o ventana para tapar una persiana de cortina cuando se halla levantada. Si nos fijamos en una fotografía de la Plaza del Coso de Peñafiel identificaremos rápidamente estas guardamalletas.

Tiene esta Plaza del Coso, y sus 3.500 m2, una función de recinto escenográfico, pues fue diseñada especialmente para la celebración de espectáculos taurinos, siendo utilizada para otros motivos a lo largo del año como el acto de la Bajada del Ángel el Domingo de Resurrección. Además, este escenario cuenta con otra peculiaridad: conserva el derecho consuetudinario, es decir, basado en la costumbre, de “servidumbre de vistas” o “derecho de vistas”. Esta servidumbre permite a los propietarios de ella contemplar los festejos taurinos desde los balcones de la Plaza del Coso, sean o no propietarios de la vivienda.

Los toros entran en la Plaza del Coso por la puerta oeste, por un pasadizo de piedra que forma parte del recorrido del encierro. Es en el lado sur donde algunas de las viviendas albergan corrales en su parte trasera, conectando la Plaza con la calle Destiladeros. En estos corrales se suelen instalar pequeños chiringuitos con bebida.

Es curioso que los portales de estas viviendas medievales sean utilizados de burladeros por los corredores y gentío para protegerse del toro.

Durante la celebración de las fiestas de Nuestra Señora y San Roque, se coloca en el interior de la Plaza del Coso un ruedo temporal que permite delimitar el espacio para los toreros profesionales en novilladas y rejones, así como para la suelta de dos toros, uno por dentro del ruedo y otro entre el ruedo y las viviendas que cierran la Plaza en las famosas capeas.

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